domingo, 29 de mayo de 2016

Diario de una explotada: Comercial/asesor/consultor energético

Atención, damas y caballeros, les presento la entrada más importante jamás escrita por estos lares. Voy a salirme de las frikadas típicas para documentar, día tras día (por si acaso, lo publicaré un poco más adelante) mi trabajo como asesora energética, un mundo nebuloso y oscuro de mafia eléctrica y prácticas legal y moralmente sospechosas. 

Adentrémonos, pues, en los oscuros mundos de la precariedad laboral y la explotación para finalizar en la cumbre del trabajador español: "al menos tienes curro" y "no te quejes tanto, que estáis muy comodicos y sin Papá Estado no sabéis ni mear".

Náaah, es que mis jefes eran unos bordes y unos gilipollas y quería vengarme.

LA HISTORIA

Al igual que muchos de vosotros, he entrado en el eterno círculo vicioso de la pescadilla que se muerde la cola: sin experiencia no trabajas, y si no trabajas no ganas experiencia. 

Es más, seguro que pertenezco al perfil de los que seguramente leen las páginas de este blog y al grueso de los parados de España: nacido entre 1985-1995, sin coche (opcional, pero el de tus padres no cuenta), sin casa comprada, sin independizar del todo, sin futura pensión de jubilación, sin hijos ni dinero para tenerlos hasta dentro de 10 años, nunca has cobrado más de 1000 euros al mes, con estudios superiores, una o dos lenguas extranjeras estudiadas y si has trabajado alguna vez, en lo que sea, o ha sido en negro o con un contrato inferior al de un año, para alguien de la generación Baby-Boomer. 

Por si no lo sabías, los Baby Boomer son esos maravillosos especímenes alias "tus padres y sus amigos", que ahora tienen entre 50-65 años, con casa, coche e hijos, que cobran como tres veces más que tú y que trabajan la mitad porque les haces sus tareas, ya que apenas saben manejar un ordenador o leer en inglés y "para eso ya estás tú" o "mira niño llevo 20 años trabajando aquí y tú no eres quién para decirme cómo hacer mi trabajo".

Antecedentes

Estoy hablando de una empresa concreta, pero después de una pequeña búsqueda, estoy 100% segura que esto se puede aplicar a todo el sector.

Encuentro una oferta de Infojobs, en la categoría de azafata de eventos, que era algo así como "queremos que asesores al cliente sobre las diferentes ofertas. Tienes que ser extrovertido, amable, con buenas habilidades sociales, etc.". Jornada completa de y 900 a 1500 brutos al mes. Lo de las habilidades sociales bueno, digamos que después de trabajar de cara al público ahora entiendo por qué a alguna gente le da por tirarse desde lo alto de una terraza. Y lo más importante: no me piden ser una modelo de Victoria Secret bajo la excusa de "buena presencia" no se requiere experiencia. Lo del sueldo, seguro que me quedaré el resto de mi vida en 900 pavos. Y la jornada (completa) es una burrada y una mierda (de 9 a 14 y de 15:30 a 19:00, no voy a tener vida ninguna), pero bueno.

Este tipo de trabajo tiene varios nombres: consultor energético, asesor energético, comercial de Endesa, comercial energético... vamos, que pilláis el palo del que van. Y digo de energía, pero los más comunes son de gas, alguna compañía telefónica, de seguros o de cosméticos. Y todos y cada uno de los trabajos son exactamente iguales.

He de aclarar que en este momento estoy echando currículums hasta para trabajar en cosas que ni sabían que existían.

Finalmente, recibo una llamada telefónica. Una señora con acento extranjero -a partir de ahora, La Extranjera- me dice que si todavía estoy interesada, que me pase por la oficina para una entrevista de trabajo. Y que lleve el CV actualizado.

La entrevista es el viernes. Me meto en un soportalillo bastante normalito. La oficina es el bajo de unos apartamentos, hay como tres habitaciones más baño y me apretujo con los otros candidatos en el vestíbulo que hace las veces de despacho de la secretaria. Salvo una señora, ninguno debe pasar de los 30. Comparándome con el resto, a lo mejor debería haberme maquillado más y eso. La oficina no está muy allá, pero las apariencias engañan. Además, tienen un acuario. 

Me llama una señora rubia desde la puerta y me siento en su despacho. Es La Extranjera, y sospecho que la jefa, por lo menos de allí. Tiene un aire muy profesional, de estas poses de "hago mi trabajo de forma pulcra y eficiente". Sí, ya sé que suena a porno, pero tiene más vibras de presentadora de la teletienda que de actriz porno. Conforme me explica de qué va el meollo, va garabateando cosas en mi CV. Trabajan para las comercializadoras de Endesa. Se dedican a ofrecer a los clientes descuentos y tarifas acordes con sus facturas, y cambios de comercializadoras. ¿Eing? Ni puta idea de lo que es. El sueldo base es de 900 euros y conforme vaya avanzando en los puestos, puedo llegar a 1200 o incluso 1600 más comisiones. Muy pronto para hablar de conseguir ascensos, pero con dos meses de contrato ya tengo para tirarme otro año viviendo en mi pisito de estudiantes (y no morirme del asco en el pueblo de mis padres). Por cada contrato realizado al cliente, cobraré una comisión de unos veinte euros. Eso son como dos semanas de comida. ¿Sigo interesada? "Sí, sí", sigo yo en plan entusiasta. Me suena a una mierda de trabajo, pero mientras me pague a mí las facturas, soy capaz de agitar pompones en mitad de la calle. Le aseguro a La Extranjera que el trabajo y lo de hablar cara a cara no me da miedo ninguno. Seré una inútil, pero miedo no me da. Ya he estado con un peto amarillo y una linterna de colorines, y domando animales peligrosos educando adolescentes y encima en otro idioma, esto no es ná. Todo ese entusiasmo y disponibilidad siempre gusta a los examinadores, cuanto más felpudo seas, mejor. Conque me quede dos meses ya tengo todo solucionado hasta el año que viene.

Además, es mi tercera entrevista cara a cara y qué demonios, la primera en la que no me preguntan si tengo pareja o si tengo hijos o planeo tenerlos y eso es un plus.

La Extranjera dice que me llamará antes de la hora de comer si me han escogido. Sobre las 13:30, me llaman. Que me presente al día siguiente en la oficina a las nueve. Estoy dentro.

El entrenamiento. Día 1

A la mañana siguiente, me presento allí a la hora acordada. Hay otros candidatos. Todos son jovencísimos y parecen de buena estampa. El hombre que vino en chándal no ha pasado. Vale.

Nos meten en otra habitación con una pizarrita. Todos los días tenemos como una hora motivacional planificando qué haremos el resto del día, dónde, cómo se hace y felicitando a los que han conseguido contratos. También se marcan los objetivos del día: para los nuevos seguir con el entrenamiento, para los veteranos y los entrenadores, firmar (ahí se dice "cerrar") una serie de contratos. Al igual que los candidatos, los entrenadores son jovencísimos. Lo peor de todo: apesta a secta chunga que no veas. 

No, no es coña. Igual es que soy una cínica y a mí eso de estar un lunes por la mañana sin café chillando "¡Vamos, equipo!" y aplaudiendo como que me corta el rollo. Pero sigo el rollo como los demás. Para colmo, tienes que decir qué has hecho el día anterior, cómo y dónde "has fallado", cómo y con quién has cerrado un contrato y las estrategias que has usado.

Como esto pero en cutre
Ahí nos explican el entrenamiento y la preparación que tendremos. Acompañaremos tres días a un entrenador, que hará su recorrido habitual. Nosotros observaremos y aprenderemos sobre la marcha. "Es muy fácil" nos asegura La Extranjera. Yo no me he enterado ni papa de lo que hacemos exactamente, así que empiezo con la estrategia del avestruz: quédate callada, aprende observando y no hagas preguntas a no ser que sea estrictamente necesario. Esta estrategia es muy sencilla y reduce drásticamente las posibilidades de que la cagues de forma espectacular, y, por tanto, no pases las pruebas. La recomiendo. Nos reparten unas fotocopias hasta arriba de faltas de ortografía y una tarjetita. Al final de nuestra experiencia, en la que tendremos que decir si nos vemos capaces o no, tenemos que responder un pequeño test.







Que alguien les enseñe a escribir, por favor.

En nuestro primer día, vamos a ir a Alcalá la Real. ¿No se suponía que íbamos a estar trabajando cerca? Detalles. Por suerte voy con ropa cómoda, una mochilita y una libreta, por si acaso. Fuera de la oficina, los entrenadores se reparten los candidatos que llevan unos cuantos días de entrenamiento y los candidatos nuevos. Hay dos con coches, nos tenemos que apretujar cinco y cinco. ¿Recuerdas cuando hacías equipos para la gimnasia del cole? Pues lo mismo.

Tras hora y pico, llegamos al sitio. Por Monesvol, menos mal. Al conductor le mola el reggaetón y la salsa mala a toda mecha.

Allí, paramos a desayunar en un bar. Joooooder, hasta las 11 no empezamos. Con razón terminamos a las 19:00 y no a las 17:00, como todo hijo de vecino. Sea lo que sea el trabajo y da igual la pasta que gane, voy a odiar el horario, seguro. Después del desayuno, nos distribuimos como si fuéramos un comando militar. Tú ese barrio, tú ese otro, tú de acá pa'llá... A lo largo de estos días de entrenamiento y trabajo, he llegado a ver tres tipos de entrevistadores:
  1. Los testigos de Jehová/niños pijos.
  2. Los rollo informal.
  3. Los que no sabes cómo van ya que han sido sepultados por chaquetones y fulares, porque este es un trabajo muy poco agradecido y hace una rasca que te mueres.
  4. Y el elemento definitorio por autonomasía: la carpetilla con papeles en la mano.
Me voy con mi entrenador, JM, y Bufandita, una chica que es su 2º día de entrenamiento. Mi trabajo consiste en observar, el de Bufandita, debe empezar a hablar con los clientes siguiendo el guión residencial que nos han dado previamente.

Guión residencial de una entrenadora
Nos metemos en un portal al grito de "compañía eléctrica". En mi fotocopia, JM me enseña cómo apuntar la calle en la que estamos, el portal en el que nos metemos, los pasos que se llegan a dar antes de que el inquilino nos mande a tomar viento y si alguno de los clientes dice algo en plan "pues vuelvan más tarde, que el titular de la línea está...". El objetivo de esto es saber qué casas están vacías y cuáles no y en qué horas, para no volver a tocar. También es necesario analizar hasta cuál de los cinco pasos nos ha dado tiempo a llegar antes de que nos cierren la puerta en las narices.


Sobra decir que a estas alturas, todavía no había pillado gran cosa del asunto. JM no parecía particularmente interesado en cerrar contratos, sino en que Bufandita practicara su guión. No hizo ninguno en todo el día.

A la hora de comer, nos fuimos al bar de por la mañana. Las tapas estaban buenas. Los entrevistadores se pasaban el día mirando el móvil y nos preguntaron a nosotros (los nuevos) que qué tal nos había ido la cosa. Yo dije que sí con todo el entusiasmo del que era capaz (mucho, las sonrisas falsas son mi especialidad).

La comida duró de 14:00 a 16:00. Lógico, no vas a tocar puertas de la gente que está comiendo. Ahora entiendo por qué terminaban a las 19:00. A mí me da repullo eso de tocar a la hora de la siesta (en mi casa es sagrada y mis padres son del tipo agresivo recién levantados) pero qué se le va a hacer. Teníamos el re-hash (forma pija de decir que volviéramos más tarde) de una tienda de chuches, pero tampoco conseguimos el contrato. Quedamos con los otros a las 18:40 para volver a casa. JM debió de cansarse de tocar puertas, nos sentamos en un banco y nos enseñó a Bufandita y a mí a rellenar contratos.

Epa. Joder, qué tarde. Y lo era, sí. Para cuando llegamos a la oficina, eran ya las 20:30. Uno de los entrenadores decía que esto era raro, cuando le pregunté directamente y con cara de niña buena "¿pero no terminamos a las 19:00?". Bueno, un día es un día. Aunque ya a mí me olía mal.

Lo dicho, llegamos a la oficina. La primera pregunta fue si nos veíamos capacitados. Yo dije que sí, total, ni tengo curro ni estudios (no porque no quiera, en serio, es que no me cogen) y la pasta es la pasta. La segundo que hicimos, fue rellenar un minicuestionario con los cinco pasos y los cuatro impulsos, qué habilidades podía aportar, cómo lo había hecho el entrevistador y si había hecho alguna cosa mal. Sobra decir que pasé el cuestionario y La Extranjera me dio la bienvenida a su barco.

El entrenamiento. Día 2

Otra hora de motivación personal. Un par de entrenadores y alguno de los nuevos ha firmado contratos, le damos un aplauso y hacen un paseíllo chocando palmas con todos. El resto del día, es una repetición de lo anterior.

Hoy es mi turno para hablar con los clientes. Volvemos a Alcalá la Real. Esta vez, mi entrenador es El Chuloputas, porque tanto por la pinta como la actitud son producto de una noche loca entre Barney Stinson y Álvaro Reyes. JM ha desaparecido sin dejar rastro. Días más tarde, me enteré de que se estaba yendo por su cuenta a otros pueblos. Es difícil enterarse de cosas, cada vez que haces alguna pregunta, los entrenadores se rebotan como si les hubieras preguntado dónde se guardan las armas nucleares.

El Chuloputas tiene una sempiterna sonrisita condescendiente y poco le falta para poner un pie en toda puerta a punto de cerrarse. Observo alucinada el arte que tiene para engatusar a viejos y tolais (sí, después de dos días yo también sé que van a creer todo lo que les cuente, siempre y cuando lo diga con una cara seria. Y si lo hago con una sonrisa, también). Cada microsegundo en el que vacilo con el guión (mi objetivo del día es hablar con al menos 80 personas), El Chuloputas saca su verborrea interminable. Me instruye (en realidad me está regañando de forma sutil) sobre cómo recitar el guión. Gilipollas, en cuanto te largues voy a clavarla. Se me da esto mejor que a ti, que lo sepas. A la hora de la comida es cuando empiezo otra estrategia completamente distinta: la de la tonta del haba.

Es más sencilla que la anterior, pero mucho, muchísimo más divertida. ¿Conocéis la historia del caballo de Troya, no? Pues eso mismo. El truco está en hacerse como que estás empanado todo el resto del día, mirando constantemente el móvil y el admirando plácidamente vacío, sonriendo falsamente cada vez que hacen alguna broma. Dicho y hecho: media hora más tarde tengo a los veteranos y a los entrenadores cometiendo fallos y sacando sus estrategias delante de mis narices. Las principales: secretismo, secretismo, secretismo.

No se puede hablar en voz alta de que estamos firmando contratos, de cuántos contratos hemos hecho por día, que no venimos directamente de Endesa, las comisiones que cobramos en negro, que no perdamos el tiempo con los viejos, etc. También empiezo a quedarme con las caras y las manías del resto. Bufandita ha firmado un par de contratos (a los nuevos es mucho más fácil pillarles con la guardia baja y que hablen). Falangito es la fantasía húmeda de todo comercial: juventudes del PP, niño pijo y sin escrúpulos, acaba de firmar dos contratos en su primer día. El ex-Canorro tiene novia y se dedica a mirarle el culo a todas las que pasan, así que sospecho que debe de ser discípulo del Chuloputas. Lleva trabajando tres meses y es el propietario del otro coche, al igual que El Chuloputas lo es del mío y lleva en esto ocho meses. El Barbas tiene un salero impresionante. Uno es tan genérico que lo llamaré Oscar (porque tiene los ojos como Oscar Isaac). La Pelirroja acaba de terminar un ciclo en gestión y márketing y es su primer trabajo, así que o es una cría que no sabe nada de la vida, o es una zorra con dos caras como yo y está haciendo esto porque le gusta pillar comisión.

Hoy no ha sido un día productivo para El Chuloputas, sólo ha firmado un contrato y además de última hora, con un tío que lleva una tienda de productos de limpieza. Pero para mí ha sido muy revelador. Me quedo hasta cobrar y salgo con patas. Volvemos a la oficina (por Diosssss que alguien mate al creador del reggaetón), otra vez tardísimo. Sobra decir que me subo por las paredes. He salido de mi casa a las 8:45 y vuelvo a las 20:30. Vuelvo a preguntar si esto de volver tan tarde es normal. Me dicen que no. Ja, ja, y yo voy y me lo creo.

El entrenamiento. Día 3

Esta vez trabajamos sólo hasta media mañana, por eso de que son las fiestas de Navidad, y tal. Vamos a Cájar, que es un pueblo asqueroso en el que no hay nada ni nadie, porque a la mitad de las casas en las que tocamos, o nos salen abuelos, o están de comilona, o ya han pasado por ahí la semana pasada. El ex-Cani insiste en que no "se hace un sitio hasta que hemos pasado nosotros". El Chuloputas me corta la mitad de las veces para soltar su verborrea. Joder, no le consiento ni a mis padres que me interrumpan cuando hablo, y viene este gilipollas y... Enfin.

Durante el desayuno (sí, es un pedazo de día productivo ¬¬), La Pelirroja y El Barbas nos quedamos con la Secretaria, que esta vez ha venido con nosotros. Es bastante imbécil y borde, pero es la que finalmente nos enseña a rellenar los contratos de cambios de comercializadora. Hay que dejar dos huecos en el número de cuenta bancaria y luego mirarlo por Iban Calculator, porque no salen.

Después, practicamos con ella el guión residencial. Yo sigo con mi estrategia de la tonta del haba. En realidad me sé el guión de memoria (y varios atajos para soltar mi rollo en la mitad de tiempo y que me saquen la factura), pero es que quiero que saque sus trapos sucios. Me quedo atascada de la verborrea la mitad de las veces, sonrío, pongo excusas y en definitiva, me hago la tonta del haba mientras me descojono internamente.

Finalmente llego a lo que me interesa: La Extranjera y ella trabajaban en otra empresa, se largaron y La Extranjera abrió la suya propia. La Secretaria reitera lo fácil que es hacer dinero allí y conseguir los contratos necesarios para cobrar las comisiones, que el ambiente de trabajo en la antigua empresa era una mierda y parecía una puta secta y un lavado de cerebros absoluto (ahhh, ¿como lo que haces ahora con nosotros, no?) e incluso un truco para aumentar las posibilidades de venta: Secretaria me enseña a ponerme en el lado izquierdo del cliente, porque ahí se siente más inseguro (la mayoría son diestros) y, por tanto, es más fácilmente manipulable.

Pensaba que trabajábamos para Gas Natural Fenosa. Observo alucinada cómo El Chuloputas intenta hacer que cambien de no sé dónde a Iberdrola. Conque es eso. Da igual a dónde te cambies, lo que importa es que te cambies para pillar la comisión. "Asistencia al cliente y mejor oferta para su tarifa" mi coño.

Primer día oficial de trabajo

La Extranjera me llama -por fin- para firmar mi contrato. Lo firmo sin leer. Soy gilipollas, lo sé, pero siempre puedo hacer que me despidan. La estrategia de la tonta del haba no sirve sólo para recopilar información, sino para dar antecedentes de que eres un inútil y poder usarlo en caso de ser necesaria una salida de emergencia. Si no consigues contratos por día, eres un inútil, ergo, no eres rentable y te despiden ipso-facto. Hoy es mi primer día sola. Así que basta con firmar un contrato -sólo uno- en un plazo inferior a cinco días para demostrar que el entrenamiento ha surtido efecto y ahora eres una vendedora rentable. En definitiva, que la impresión que dejaste como tonta del haba era fruto de los nervios y la inexperiencia de la primera semana. ¿Me seguís? Esta estrategia también es muy útil para seguir trabajando, pero al mismo tiempo, evitar cargos de demasiada responsabilidad (a no ser que seas "hijo de"), en este país más responsabilidad = menos diversión y tiempo libre = no cobras lo suficiente para compensarlo. A veces, un cargo inferior tiene sus ventajas.

Mientras escucho a estos lerdos hacer la charla motivadora del día y felicitar a Bufandita (ronda de "chocar esos cinco" incluida) por su primer contrato y preguntarle cómo lo ha hecho, me doy cuenta de que en mi contrato está mal escrito mi nombre y mi dirección. Eh, que quiero cobrar el primer mes (ya he decidido que no voy a resistir lo suficiente y algo como esto siempre queda bonito en el CV) y los de la Seguridad Social pueden ponerme pegas.

Me meto en el despacho de La Extranjera directamente, pasando olímpicamente de la puta charla motivadora de los cojones. Puedo decir ya aquí sectaria, ¿no? La Extranjera me pide perdón y promete preparármelo para mañana. Lástima, a diferencia de sus empleados, esta señora me cae bien, aunque haga lo que hace. Nos vamos a una parte de la capital, apretujados en los coches. No consigo firmar ningún contrato pero mis ansias homicidas se incrementan.

Todos recibimos el kit de venta para primos este... asesores energéticos:
  • Factura antigua (la que tiene un cuadradito amarillo. Yo tengo una fotocopia en blanco y negro, la de abajo)
  • Factura nueva 
  • Taco de contratos (de Gas Natural Fenosa. Los entrenadores tienen más de otras comercializadoras)
  • Carta mágica




Las negritas no son mías. Hay dos comercializadoras: Energía Siglo XXI y Siglo XXI Unipersonal y sus variantes de nombre. Pero son las mismas.

Este es el guión, salvo con ligeras variaciones (y por variaciones me refiero a que hay varios tipos de clientes y varias respuestas adaptadas a ellos), repetido hasta la saciedad:

Entrenador (toca en el portero en varios pisos a la vez si es un bloque de apartamentos, hay que rentabilizar el tiempo): ¡Compañía eléctrica!
Opción 1: te abren.
Opción 2: el inquilino dice "no quiero comprar nada". Ahí es cuando el entrevistador dice "pero es que vengo a otra revisión/de todos modos tengo que visitar al resto de vecinos".
Opción 3: no hay nadie. Sigue tocando hasta que te abran o cuélate cuando salga/entre alguien.

El entrevistador coge el ascensor hasta el último piso, y desde ahí va bajando. Es más cómodo.

Entrenador (toca el timbre)
Opción 1: No hay nadie. Esperas como 10 segundos y te largas a la siguiente puerta.
Opción 2: Escuchas ruidos. Esperas. 
Si preguntan "¿quién es?" respondes "compañía eléctrica"
Si preguntan "¿quién es?" respondes "comercializadoras de Endesa". La respuesta del cliente a esta siempre es "que son los de Endesa" (hablando con otro de los habitantes de la casa. A estas alturas, nos han repetido varios millones de veces que tenemos que decir que somos los de las comercializadoras, no los enviados de Endesa directamente, para no caer en problemas legales (sospecho que omisión o alteración de información, si eso existe).

Entrenador (poniendo cara de buena gente y alegría infinita): ¡Hola muy buenas!
Cliente (con cara de asco y desprecio absoluto. Normal. O acabas de levantarlo, o está preparando la comida, o se iba a echar una siesta): Hola.
Entrenador: Es usted el titular de la línea/el dueño de la casa. (Ahí, con seguridad. Aquí pueden pasar varias cosas):
Cliente tipo 1 (joven): Yo es que estoy alquilado/a. El titular es mi casero. (En este momento, pedimos información (lo que se llama re-hash). Si el titular no está en un radio de 500 metros y disponibles, nos largamos).
Cliente tipo 2 (un abuelillo): Los entrevistadores pasan de él/ella. Pregunta directamente por los nietos o los hijos que se encargan del tema de la electricidad. Nos han dicho que no desperdiciemos el tiempo con los viejos, que es inmoral -lol- y que no se enteran de nada y por tanto, no van a firmar nada. Pero sé de forma positiva que algunos de mis entrenadores tienen la falta de escrúpulos suficientes como para colarles un contrato. Además, qué cojones, acabo de darme cuenta de qué forma tan sencilla uno puede saber qué pisos están vacíos/habitados por viejos indefensos que viven solos. Cuidad a vuestros abueletes.
Cliente tipo 3 (mujer): Ah, es que eso lo lleva mi marido.
Cliente tipo 4 (hombre): Ah, es que eso lo lleva mi mujer.
Cliente tipo 5 (el hijoputa): ¿Y tu identificación? (Ahí nos han dicho que le tienes que sacar el DNI. No tenemos identificación alguna. Si el tío/a sigue sin convencerse, te largas. Esta pregunta puede salir de forma aleatoria en cualquier parte de la conversación, y el resultado siempre es el mismo: largarse porque te están echando con cajas destempladas. Algunos, como he podido ver, se han imprimido una tarjetita con un par de logotipos y aspecto profesional. Pero eso no significa nada).
Cliente tipo 6 (el perfecto): sí, soy yo.

Entrevistador: Venimos de la compañía eléctrica. Ha habido algunos problemillas con la factura y venimos a revisarla.
Cliente (*pensando* ¡Diossss seguro que me van a meter otro sablazo!): ¿Qué problemas?
Entrevistador tipo 1 (con mucha labia): A algunos de los clientes no se le han aplicado una serie de descuentos que les correspondían y estamos cualificando a cuáles y por qué. *Hace chistes sobre el tiempo, comentarios sobre la familia, el Betis o cualquier detalle relacionado con el cliente*. Sáqueme una factura.
Entrevistador tipo 2 (hasta el coño de tocar porteros, como yo): A algunos de los clientes no se le han aplicado una serie de descuentos que les correspondían y estamos cualificando a cuáles y por qué. Sáqueme una factura. 

El "sáqueme una factura de la luz" es una orden clara y directa enmascarada con sonrisas. En la factura viene tooooodo lo que podemos hacer y toda la tajada que podemos sacar. Si no te saca la factura, insistes sobre cómo los vecinos te la han sacado. Si aun así no quiere, te largas diciendo cosas como "pues si quiere pagar más, es su problema, a mí me da igual". Los débiles y manipulables caen con esto.

Una vez con la factura en la mano, se siguen los siguientes pasos:
  1. Mira quién es el titular. 
  2. La potencia de kilowatios que tiene contratada. Hay dos tipos de tarifas: menos de 10 y más de 10. Las casas normales rondan entre los 3 y los 5 kw contratados.
  3. La comercializadora que tiene (siempre debajo del logotipo de Endesa Luz).
  4. Si tiene algún descuento, en la parte de atrás. Existen los bonos sociales: por pensionista, por desempleo, por dependencia o por familia numerosa). Si lo tiene, dices "está todo perfecto, ya la tiene actualizada" y te largas a buscar al siguiente pringado.
  5. Si no lo tiene y tiene una factura gorda (por gorda me refiero a que la luz le sale a más de 50 pavos al mes), miras los impuestos añadidos (en el rosco de la parte trasera, de color verde). Unos veinte euros se van en impuestos añadidos.
Entrevistador (sacando una factura de la carpetilla): ¿Usted recuerda las antiguas facturas, las de este tipo, con el simbolito amarillo?
Cliente (no recuerda una puta mierda, porque estas facturas se cambiaron en 2009): Sí, sí.
Entrevistador (saca otra): ¿Y que ahora son así?
Cliente (La nueva factura se parece a la que el cliente tiene en las manos): Sí, sí.
Entrevistador: ¿Y sabe por qué se ha cambiado esto?
Cliente: No, ni idea.



Entrevistador (saca la carta mágica): Mire, esto viene por esta carta que se le envió en su momento a todos los clientes. (El entrevistador empieza a leerla en voz alta y enseñándole la factura antigua por detrás). Hasta 2009, Endesa suministraba la electricidad y ponía el precio a las facturas. A partir de la nueva normativa de 2009, Endesa suministra pero quien se encarga del precio de la factura es una de las 25 comercializadoras de Endesa. Si no eliges una comercializadora, te ponen por defecto y automáticamente con las de último recurso, que son Siglo XXI y Unipersonal. Las dos más caras de Endesa. (Siempre, siempre, es una de estas dos. Porque los españoles son unos putos vagos de mierda que no leen lo que les ponen por delante. Y no, lo de las comercializadoras de último de recurso -las caras- y las de libre mercado -más baratas- no viene precisamente en letra pequeñita, a día de hoy y en las facturas actuales sigue habiendo menciones a las comercializadoras y cómo cambiarlas). 

No me preguntéis por la existencia de la carta mágica. No lo sé. Pero sí es cierta la parte de la elección de las comercializadoras y que si no hacías nada te ponían con Siglo XXI y  su versión Unipersonal Siglo XXI.

Cliente (*en shock por ser tan idiota*).
Entrevistador (la frase varía según el entrevistador): Por eso he venido, para comprobar si quiere actualizar su comercializadora (nunca, nunca jamás de los jamases, se dice "cambiar", aunque el cliente lo diga). Para su tarifa y su tipo de contrato, la más adecuada es... (yo sólo sé cambiar a Gas Natural Fenosa. Si el cliente tiene ya una de libre mercado, mis compis son tan especialistas que son capaces de cambiarles a otras como Iberdrola, Eon o el contrato que tengas a mano). 
Entrevistador (ejemplo con Gas Natural Fenosa): Pues esta tiene una congelación de precio de 12 meses con un 8% de descuento en los impuestos añadidos. Estos impuestos (señalas el rosco con quesitos de la parte trasera, que en el cliente son siempre de más de 20 euros) se quedarían en 3,80.
Cliente tipo 1: Pues te vas a la mierda. Yo no me cambio. (El entrevistador se larga).
Cliente tipo 2: Pues tengo que consultarlo con mi pareja/pensármelo bien. (El entrevistador deja su número/consigue que el cliente le diga que vuelva a otra hora. Es mucho más fácil de lo que parece. Si es otro día, el entrevistador manda a la mierda al cliente, porque nosotros vamos por zonas y al día siguiente de peinar un barrio, ya no estamos allí).
Cliente tipo 3: Pues sí, voy a hacer el cambio de comercializadora (el entrevistador saca los papeles adecuados y se frota las manos, porque acaba de ganar 20 euros en comisiones).

Los papeles son tres: un original con calca amarilla atrás y otros dos más.





Se rellena el nombre del titular, el nombre del contador, su número CUPS (es algo así como el DNI del contador), etc, etc. Ahora viene la parte peliaguda: conseguir que te den la fotocopia del DNI (en su defecto le echas una foto con el móvil) y el número de cuenta bancaria. Al oír que tienen que enseñar la cartilla del banco, muchos dan marcha atrás y el contrato se te jode. Pero es cierto, en la factura faltan números de la cuenta.



Tienes que seguir hablando de cualquier tontería mientras rellenas los datos de los papeles, para que al cliente no le de mal rollo el asunto.

Tú te quedas la calca y el cliente se queda con el original. Finalmente, te largas de allí con viento fresco a buscar al siguiente pardillo. El pardillo número 1 puedes usarlo como prueba de que han firmado contigo y engatusar más pardillos que vivan en el mismo bloque. Repetir hasta la saciedad.

Pese a la insistencia de la compañía de usar el guión (simpatía, chistes, etc.) a mí me sacan la factura tras decir exactamente tres putas frases: "compañía eléctrica", "ha habido problemillas con la factura", "sáquemela y la reviso en un segundillo". La cara de buena gente ayuda. Que le den al jodido guión.

Por si no os habéis dado cuenta, no tengo ni puñetera idea de lo que estoy vendiendo.

A la hora de comer, me entero de más oscuros detalles. La mayoría de los veteranos viene de otras empresas parecidas a la que estamos ahora y sale a colación El Innombrable, uno que trabajó hace mucho. Secretaria se ríe de cómo El Innombrable dice que ahora factura 20000 pavos al mes y trabaja desde casa, cuando ella sabe que no curra. Me pongo a investigar más y consigo que me digan la verdad: se deja de tocar a las puertas a las 19:00, no se termina la jornada laboral. Ahhh, amigo. Ahí está lo que quería saber. También me entero de que los entrenadores pillan comisiones por cada nuevo que meten en la compañía.

Llega la hora de volver. Tenemos que buscarnos la vida para volver al centro. ¿Encima que no nos dan de comer ni nada -ni siquiera nos pagan las fotocopias-, eso? Anda que sus den. El Chuloputas me lleva aparte, mientras otro de los entrenadores revisa a Pelirroja y Secretaria a El Barbas. El Chuloputas comprueba mi lista de pisos a los que he tocado y hasta dónde he conseguido soltarles el rollo. Todo con un discurso mega positivo y animador, me dice que lo estoy haciendo muy bien y que ya mejoraré. En realidad he tocado a una burrada de sitios y me han abierto un montonazo de gente, pero a la mitad de ella se me ha olvidado apuntarla en lo de los pasos. Bueh, da igual. Casi ninguno era titular y muchos querían consultarlo con su pareja antes de cambiar nada. Muy bien que hacen.

Segundo día oficial de trabajo (y último)

Charla motivadora. Tengo que recitar el guión residencial a los entrenadores, para ver si lo estoy haciendo bien o mal y en qué estoy fallando. Me meten en el grupo de Whatsaap, al que silencio de inmediato. Cada media hora, Secretaria o alguno de los entrenadores mandan mensajitos tipo "¡Ánimo equipo!", "¡Esa producción!", "Venga que podemosssss" y derivados (léase "cierra contratos y ayúdame a ganar más dinero en el menor tiempo posible"). A dos horas concretas, tengo que contactar con Secretaria y decirle cuántos contratos llevo cerrados, aunque sean 0. De verdad, esta gente podría haber sido el sueño del nacionalsocialismo alemán, entre las charlas motivadoras, la búsqueda de la productividad, el espíritu de equipo, la manía con los recuentos, el control y toda la pesca. Y mira que he trabajado a las órdenes de polis (de los de verdad) y me han grabado por cámaras de seguridad durante mis turnos de trabajo.

Firmo el contrato y nos metemos en un coche para otro barrio de la capital. La conversación va de las comilonas navideñas, de lo caro que se ha puesto el botellón y de lo injusto y atentador contra los derechos humanos que las tías no paguen entrada en las discotecas.


Preñada se pone a fumar. Y luego dicen que el embarazo es un derecho constitucional. Sí, para todos los borregos. Primer bloque, tercera puerta a la que llamo. Unos viejos. Su vecina de enfrente accede a firmar conmigo. ¡Mi primer contrato!

Me pongo en contacto de inmediato con Secretaria (ayer me regañó por no darle el reporte a las horas convenidas. Bitch, please, no llevaba nada que facturar). Me dice que no hacía falta echarle una foto al número de cuenta.

Me relajo y voy de tranquis hasta la hora de comer. Ya tengo lo bastante como para justificar haber echado el día allí. Cuatro clientes en particular me llegan al alma: el primero quiere, y con razón, ver mi identificación y me dice "como comprenderás, yo no voy a firmar nada fiándome sólo de tu palabra". Otros dos se quejan de que ya les han estafado en una cosa de estas, que primero te dan descuentos y tal y luego te meten un seguro que cuesta una pasta y al final están igual o incluso peor que al principio; les cuesta la vida darse de baja y por el camino acaban cobrándoles 300 pavos extra. Me hundo, porque el día anterior conseguí que Secretaria me dijera "si quieres hacerle uno de estos a tu familia o amigos, no tiques la casilla del seguro". El cuarto me echa con cajas destempladas, quejándose que están todas las semanas la compañía de la luz con la misma mierda.

Y hablando del rey de Roma, me encuentro un grupillo en uno de los bajos. Estos son de Iberdrola e incluso me dan una tarjeta. Sensación a Déja Vu a mil, todos llevan la carpetilla de turno.


Cada vez me huele peor. Llamo apuradísima al Ex-Canorro, mi entrenador del día, para avisarle que están por ahí. Ahora entiendo el comentario del cuarto señor. Ex-Canorro me dice que pase de ellos como de la mierda, y que "no se hace un barrio hasta que pasamos nosotros". Y dale. Yo lo que no quiero es perder el tiempo tan tontamente, ya tengo bastante con echarle más de diez putas horas a esta mierda y gastarme dinero en comida y tuppers como para que enciman ni me abran la puerta. Me llega un mensaje de La Extranjera con la dirección de la app donde tengo que registrar los contratos cerrados, si cierro alguno.

Llega la hora de comer y más estrategia de tonta del haba, pasan dos chicas vestidas igual y dos de los entrenadores empiezan a reírse y echar silbiditos. ¿Recordáis el instituto? Pues eso mismo, pero con gente que se supone que es adulta. Me quedé con las ganas de que las chicas se giraran y les incrustaran la zapatilla en la jeta. Aparece Ricitos, que me lleva aparte para comprobar qué he hecho a lo largo del día. Revisa la lista de pisos que he tocado. Me dice que voy bien, pero que vaya mucho más rápido (chasquea los dedos, como hablándole a un perro entrenado). La verdad es que me he pasado como una hora en el pasillo de uno de los bloques haciendo el vago con el móvil, pero esta gente no tiene por qué saber de mi adicción a las nuevas tecnologías. Revisa el contrato, resulta que he calculado mal la potencia anual contratada, y, por tanto, uno de los anexos también están mal rellenados. No pasa nada, se borra con lápiz la calca amarilla y se rellena una nueva fotocopia del anexo y ya está. Que sí, que un fallo lo tiene cualquiera y me parece fantástico poder cambiar cosas rápidamente, sin liarte a darte de baja de una compañía, que como todos sabemos es más fácil sacarse una ingeniería graduándose Cum Laude, pero ahora entiendo por qué la gente hace cada vez más las cosas online. Si me hubiera dado la vena de ponerle una tarifa mucho más cara a mi Contratista, podría haberlo hecho impunemente, ¿quién lo hubiera sabido?

Termina la hora de comer y me vuelvo a los bloques. Es demasiado temprano, las 15:30, no voy a dar por culo tan pronto. Me siento en uno de los pasillos y me pongo a leer el contrato y a investigar por Internet. Damas y caballeros, les presento mi maravilloso contrato de explotada, plagado de faltas de ortografía y por faltarle, le falta la Comic Sans.


Voy a poner los puntos más interesantes del contrato y para evitar que os sangren los ojos, sin faltas de ortografía.

CONTRATO DE SUBDISTRIBUCIÓN

Qué mal suena eso.

Mi nombre, DNI y dirección y los de la empresa.

INTERVIENEN

La empresa se llama La Sociedad, yo me llamo El Agente y los contratos se llaman Solicitudes. Cómo odio el lenguaje jurídico, qué manía de complicarse las cosas. ¿Habéis visto alguna vez una sentencia judicial en inglés o en francés? En dos palabras tienes lo que aquí tardamos en decir en 3 párrafos.

La empresa se dedica, entre otras actividades, a la promoción y publicidad.

Otras actividades incluyen fastidiar siestas, por lo visto. Y ser parciales en las solicitudes de cambios de comercializadora.

Blablabla El Agente puede desempeñar esta actividad blablabla contrato de Agencia mercantil para venta multinivel blablabla en la provincia de X.

Qué mal suena lo de la venta multinivel. Y mentira, que nos fuimos a la provincia de al lado.

CLÁUSULAS
La cláusula Primera y Segunda me eximen de riesgo y ventura de las operaciones al tiempo que carezco de cualquier poder de representación que pueda obligar a la Sociedad.

Vamos, escurrir el bulto.

La cláusula Tercera dice que la Sociedad me da todos los documentos necesarios

Al menos me dan algunas fotocopias.

La cláusula Cuarta confirme que promuevo activamente las Solicitudes [...] con la diligencia de un buen comerciante, exclusivamente de forma personal y directa siempre de acuerdo con la legislación aplicable.

Qué forma más bonita de llamar "tocar al timbre". ¿Y a qué legislación se refiere?


La cláusula Quinta dice que realizaré las actividades como empresario independiente [...] pero nunca en las dependencias de la empresa X [...] dando cumplimiento por su cuenta de toda la normativa vigente que le sea aplicable y, en especial, las de carácter fiscal [...] laboral, [...] así como los de género contable y, de ser preciso, los de colegiación.

Me suena a mil millones de impuestos para un sueldo de 900 pavos al mes.

La cláusula Sexta son obligaciones del Agente las propias del buen comerciante. 

Lo más interesante de este punto es que no puedo promocionar cosas de la competencia o a ofrecer descuentos. ¿El bien del cliente? ¿Qué es eso? ¿Se come?

La cláusula Séptima obliga a la Sociedad a pagarme las comisiones, proporcionarme información y documentación e informarme de las ofertas.

Pero pagarme el bus de vuelta, la comida y las fotocopias, nanai, ¿no?

La cláusula Octava dice que no puedo mentir y que la Sociedad no se hace responsable de mis mentiras.

Más escurrimiento de bulto. Por si no sonaba lo bastante sospechoso.

La cláusula Novena habla sobre las comisiones. [...] Dicha comisión se devengará y liquidará mensualmente. La comisión se pagará en líquido después de la presentación de la correspondiente factura y de la aplicación IVA, IRPF y resto de tributos y tasas [...]. Cuando finalice los servicios de colaboración prestados por el Agente, las comisiones pendientes de cobro se efectuarán 120 días hábiles después de la fecha correspondiente de pago acordadas por el Agente y la Sociedad (del 18 al 28 de cada mes)...

¿Mis comisiones en negro también pagan impuestos? ¿Tardan tanto en pagarlas para escaquearse? ¿120 putos días? ¿Y si la empresa quiebra antes?

Cláusula Décima. En el supuesto de que un primer Agente incorpore a un nuevo Agente a la red comercial, la Sociedad sólo pagará al Agente auspiciador comisiones por las ventas...

Un momento. ¿Eso significa que si hubiera cerrado algún contrato en el periodo de entrenamiento, mi entrenador se quedaba con mi comisión? Grandísimos hijos de la gran puta.

Cláusula Undécima. El Agente correrá con todos los gastos originados [...]. El Agente se responsabilizará del ingreso en Hacienda...

Ya me he dado cuenta, rácanos de mierda.


Cláusula Decimosegunda. [...] Se comprometen a no revelar, bajo ninguna circunstancia, parte alguna de su contenido, ni del sistema de comercialización de la Sociedad, ni de la empresa promocionada, ni a divulgar los secretos o confidencias que puedan desprenderse en la relación entre ambas partes.

LOL, díselo a la cámara de mi móvil, mi Twitter, mi Facebook y mi conexión de 30 megas, puta secta asquerosa.

Cláusula Decimotercera. El presente contrato tendrá la duración de un año.

Me sorprende que la gente dure tanto. Supongo que es lo que tiene la desesperación.

Cláusula Decimocuarta. Si me voy yo, tengo que preavisar con un mes de antelación. La Sociedad puede largarme si incumplo alguna de las cláusulas (con o sin preaviso) y pueden despedirme si les sale del jigo o si coincidentemente, se declaran en quiebra o suspensión de pagos.

Maravilloso.

Las cláusulas decimoquinta y decimosexta no tienen nada en particular.

Cláusula Decimoséptima. Las partes acuerdan que, tras la extinción del Contrato, el Agente no recibirá ningún tipo de indemnización que por derecho le pudiera corresponder, en tanto que dicho concepto le habrá sido satisfecho por anticipado en forma de comisiones más altas.

¿No hay finiquito? ¿Eso no es ilegal? Y si el tema de las comisiones apesta... ¿Eso significa que me pueden trolear y no pagármelas?

Las cláusulas decimoctava, decimonovena y vigésima estipulan que vendes tu alma a la empresa y de forma exclusiva.

Cláusula Vigesimoprimera. [La empresa] no se hace responsable frente al Agente ni frente a los clientes por cualquier contingencia o retraso en la entrega de las Solicitudes derivado de causas ajenas a la misma.

Oséase, si se pierde algún papel, tú te comes el marrón.

Las cláusulas vigesimosegunda, vigesimotercera y vigesimocuarta también son aburridas.


Firma mía y de la Sociedad, con la fecha y el nombre de la ciudad.

ANEXO 1

Comercialización de servicios

La distribuidora [empresa] autoriza a [yo] a la subdistribución del servicio EON España/Iberdrola/Gas Natural/Factor energía/Ame/Endesa de electricidad.

Recuerdo a mis entrenadores decir claramente cómo Iberdrola y EON son de las caras para intentar cerrar contratos con Gas Natural.

ANEXO II

La distribuidora [empresa] autoriza a [yo] a ampliar el territorio de desarrollo de la subdistribución a la zona de [mi provincia].

¿Desde cuándo tengo libertad para eso? No tenemos ni voz ni voto ante las decisiones de los superiores (los veteranos). Simplemente nos meten en los coches y arreando a donde sea.


ANEXO III

[...] la distribuidora establece mensualmente retribuir al asesor con una cantidad de 900€ por rentabilizar a la distribuidora la cantidad de 45 puntos de comisión mensual. En caso de no rentabilizarlo la distribuidora sustituirá los 900€ dando al asesor 21,78€ por cada punto de comisión rentabilizado a la misma por no cumplir el objetivo establecido de 45 puntos de comisión mensual.

[...] la distribuidora tiene un horario de recogida de material y formaciones de productos en un horario comprendido entre las 9:00 am a 10:00 am de lunes a viernes en días laborales.

Espera.

¿Qué?

Si no consigo los 45 puntos de los huevos, ¿pueden largarme y encima sin cobrar? ¿Por toda la cara? ¡Por eso esos malditos bastardos dan tanto la brasa por el grupo de Wassap y buscan todos los meses nuevos empleados! ¡Y encima es legal, porque he firmado el puto contrato! Suponiendo que cae la breva y haces 1 punto por día de trabajo. Eso son 435,6€ por un mes entero de trabajo, 10 horas fuera de tu casa y gastándote en comida y desplazamiento. Y encima no pone cuándo terminamos de trabajar.

Y que como te hayas dado de alta en la SS, se te queda en todavía menos porque más abajo pone claramente: a la firma del presente contrato, el Agente no aporta el original del Modelo 037 Alta Inicio Actividad así como tampoco el Modelo TA-521 Alta en el R.E.T.A. Se le indica que la empresa le concede un periodo de no más de 20 días para que aporte los originales con los que poder contrastar las copias.

¿De qué tienen la cara, de hormigón armado? ¿De diamante? ¿Del contenido de la jeta de un político? No solo tengo que hacer yo todo el papeleo, sino que encima, dado que no puedo vender otra cosa, soy una falsa autónoma.

Sigo investigando. Gracias a los comentarios de los entrenadores, descubro que mi empresa es la subcontrata de una subcontrata de Iberdrola y Gas Natural Fenosa. Lo máximo referente a la profesión que he encontrado (que no sea lo bonito que dicen las empresas sobre a qué se dedican) han sido estos enlaces:

He estado trabajando de Asesor Energético en Endesa y respondo a vuestras preguntas

Y el utilísimo Estafas Energéticas

Y ya está. El resto es una nebulosa de secretismo. Ahora entiendo claramente por qué.

En esos escalones, es cuando paso a la estrategia del Caballo de Troya, la última de todas: voy a destruir a estos bastardos. Gracias a Bill Gates, hoy existe Internet y sus infinitas posibilidades de joder a la gente. Me paso el resto de la tarde en el pasillo (coño, hoy en día hay calefacción hasta allí... por favor, aislad mejor vuestras casas que luego llega la factura). A la hora acordada, vuelvo donde hemos quedado, donde me vuelven a hacer el puto recuento de las narices. Consigo acoplarme en uno de los coches (pero qué rancios son, por favaaaar) y volvemos a la oficina. Adiós para siempre, capullos.

Me he saltado los dos últimos días de curro antes de las vacaciones, uno por enfermedad  (tosiendo coff coff por el móvil) y otro cancelado porque no tiene pinta de que vaya a haber nadie para abrirles la puerta. Voy a consultar con mis abogados (alias Mamá y Papá) sobre el contrato, que vienen a confirmarme todo lo que he escrito arriba. Fantásssstico. Cuando pasan las vacaciones, llamo a la empresa por teléfono, dejo un mensaje y dimito. Que les den. Todavía tengo que devolverles los papelajos que les he dado. Iré porque quiero preguntarle a la cara a La Extranjera por qué estaba en régimen de autónoma y por qué no me han dado de alta en la Seguridad Social. Me vuelvo derechita a la cola de la oficina de empleo. También llamo a mi clienta, para decirle que no la he cambiado de comercializadora y que voy a destruir todos los documentos que me ha dado. Lo siento, chati.

Y aquí terminan mis breves pero intensas (por los instintos homicidas levantados) experiencias como estafadora asesora energética. Así que aquí van mis consejos:
  • No le abras la puerta a nadie con carpetilla.
  • Mueve el culo, levántante y apaga la puta tele, en vez de dejarla en suspensión. En la factura eso son de 5 a 15 euros. Tele en suspensión (sí, dándole sólo al botoncito del mando "porque es un ratito") = no haces nada.
  • A los que tienen más de 50 euros de factura... ¿qué coño tenéis encendido en la casa?
  • Construir tus propios generadores eléctricos solares o engancharte a la farola de la esquina cada vez tiene más atractivo, ¿a que sí?


¿Cómo puedo pillar los famosos descuentos?

No se puede hacer nada. Si estás con Siglo XXI o su versión de Unipersonal, estás pagando lo máximo con intereses. Si pillas alguno de los descuentos de los cambios de comercializadora, que sepas que tras los meses prometidos de bajos precios, la factura explota. Con lo que es lo mismo.

Sólo hay dos formas de escaquearse: cambiando de comercializadora cada X tiempo (ya puedes elegir: tu antigua comercializadora te empezará a ofrecer más ofertas para que te quedes con ellos, o los chavales de la carpetilla de la comercializadora que sea se masacrarán como en Los Juegos del Hambre para que te vayas con ellos); o pillar alguno de los bonos sociales, que son la mejor opción y hace falta cambiar un montón de legislación para que te los quiten.

Los bonos sociales son de cuatro tipos: por desempleo de larga duración (este es el más difícil de conseguir), por familia numerosa, por dependencia o el mejor, para jubilados. Así que si tenéis algún abuelete, ponedlo como titular de la línea, que podrá ser el titular de varias. Todos pillan unos descuentos de un 20%, más o menos.


Si quieres trabajar como asesor energético... Que es un jodido COMERCIAL QUE TOCA PUERTAS
  1. No lo hagas. Vas a estar trabajando de gratis diez horas, pasando frío y hambre, y gastándote un dinero que no tienes. 
  2. Si tienes un mínimo de ética y moral, no lo hagas.
  3. Si lo haces porque no tienes experiencia y quieres que quede bonito en el currículo, no lo hagas. No aprenderás nada útil para absolutamente ningún otro tipo de trabajo. Salvo descubrir que la gente es bastante subnormal y que no lee lo que le ponen por delante.
  4. Si lo haces por la pasta, no lo hagas. No cobrarás si no cumples la cuota (en mi caso fueron 45 contratos cerrados), así que te habrás tirado un mes trabajando gratis y, para colmo, se quedarán con el fruto de tu esfuerzo.
  5. Si lo haces porque te gusta vender cosas, muérete. Eres una persona despreciable (e increíblemente molesta).

lunes, 14 de marzo de 2016

Fanfic: Ned Stark vive (Parte 1)



El título no dice mucho, pero es un AU en el que Ned Stark sobrevive a su corte de pelo en Desembarco del Rey, y a partir de ahí, cómo se desarrolla la trama para el resto de Poniente y todos los involucrados en el Juego de Tronos. 

Tal y como es, parece escrito por el mismísimo Martin. Sí, hay POVs, intrigas, politiqueos, muertes a cascoporro, bodas, violaciones, dragones y zombis de hielo. Preparaos para disfrutar de la mano de cbstevp y su trilogía:


Kudos, comentarios y amor para él, por favor.

Mi traducción penca (en proceso, las negritas de ffnet me están matando):





domingo, 6 de marzo de 2016

Película: Una historia japonesa (Japanese Story)

Otro análisis en tiempo real. Odio los amoríos con todas mis fuerzas. Por eso amo esta película.


Sí, es la prota de United States of Tara, una serie recomendabilisíma.

LA HISTORIA 

Abrimos con unos planos del paisaje australiano, en los que afortunadamente han borrado las arañas asesinas que habitan allí. Por no ahuyentar el turismo y eso.

Pasamos a un chino japonés que va en su coche, al ritmo de una musiquilla bastante pegadiza. El tío va en traje y corbata y hace lo propio de los turistas asiáticos: echarse una foto en el campo.

Cambio de escena, en el que Sandy, la prota, está en su casa y su madre quiere que ponga su futura esquela en un álbum. Bueno, hobbies más raros se han visto. Toni va a su oficina, donde le meten el marrón de convertirse en la guía turística y venderle la tierra al japonés, o algo así. Bueno, que necesitamos una excusa para acabar enrollándolos, que es lo que pasa siempre que tienes un prota con cromosomas XX y otro con XY que están solteros, o en su defecto, míster XY es viudo o divorciado. Desde luego, qué falta de originalidad.

Interesante el ritual de tarjetas
Sandy va a recoger al japonés, que se llama Hiromitsu Tachibana y espera en mitad de la nada y bastante sudado. Tras un encuentro bastante tenso en el que las barreras culturales se ponen de manifiesto, Hiromitsu llega con Sandy a la empresa de extracción o lo que sea. Pues sí, el tío sabe inglés. 

Sandy y el japonés se van a la playa y tiene el placer de echarle un buen vistazo al caballero saliendo del agua. Luego,  Sandy y un par de compañeros se lo llevan a un karaoke y se pone pedísimo. LOOOL qué cultura más rara (también va por los australianos, que conste). Sandy empieza a quejarse por teléfono sobre lo aburrido que es el tío y lo poco que le gusta estar con él. Hiromitsu hace lo propio con un tal Suzuki. Otra señal de que se van a enrollar.

Viajar con el tipo este es como hacerlo con la
versión robótica y más borde de Sheldon
Llegan a otra explotación minera y esta vez Hiromitsu parece pasárselo mejor. Se empeña en ir a otra que está en el 5º coño. Como es de esperar, se quedan atascados en mitad de la nieve arena.

Qué raro me ha sonado eso último, leñe. Y sabiendo la clase de sitio en el que están, deberían tomarse la molestia de mejorar el servicio de carreteras.

Tras varios infructuosos intentos de desatascar el coche, se ven obligados a pasar la noche. Empiezan a congeniar un poco más con la luz de las hogueras y las temperaturas invernales. No, todavía no follan.

A la mañana siguiente, vuelven a intentar desatascar el coche. Hiromitsu tiene la idea de poner plantas para hacer una especie de carretera. ¡Funciona! El sol parece haberles afectado porque se hacen amigos de la muerte.

Vuelven a la civilización. Tienen una comida en la que se ve lo monos monísimos que son. Se van al piso y follan de forma un poco rara, porque ella lleva los pantalones de él, se pone encima y mete la churra por la bragueta (?). ¿Algún japonés que me lea puede explicar esto o sólo es una paranoia de la peli?

Tienen un desayuno un poco incómodo y raro. Van al siguiente sitio y la incomodidad acaba yéndose. Más sexo. 

Qué cabronazo el tío, resulta que tiene esposa y dos hijos. ¿¡Cómo se atreve!? -10000000 de factor follabilidad. Toni rompe el código de hermanas tirándoselo de nuevo. Tía, tú antes molabas

Se van a un lago. El agua está muy chachi e Hiromitsu se tira de cabeza. Se parte la crisma contra el fondo.

Hostia.

Hoooooostiaaaaaa.

Hooooooooooooooooosssssssssssssstiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaaa.


No es una bromita del japo, no es ahogamiento y subsecuente rehabilitación cardiopulmonar. Es una puta columna rota.

Sandy intenta meter el cuerpo de Tachibana en la camioneta. Tras muchos intentos, lo consigue. Lo viste y lo arregla como puede. Lo lleva a una funeraria y espera la llegada del médico, los abogados y demás. Repatrian el cuerpo y la familia viene para el funeral. Momento incomodísimo y en el que no puedes evitar sentir pena por la esposa. La señora Tachibana revela el carrete de fotos y descubre las últimas, mostrando a su marido feliz. Ella y Sandy se despiden en el aeropuerto y le entrega una carta que había escrito Hiromitsu, agradeciéndole por el tiempo que había pasado en Australia.

PERSONAJES

Hay más, pero como que no nos interesan mucho y su presencia es meramente testimonial.

Sandy Edwards (Toni Colette)

Geóloga y Cocodrilo Dundee con tetas. Toni se come la pantalla en cada escena y nos da una interpretación más que convincente sobre un tema poco tratado: la muerte de un ser querido y su posterior luto.

Hiromitsu Tachibana (Gotaro Tsunashima)

Enviado de no sé qué empresa para comprobar la calidad de la tierra que va a explotar. Un pez fuera del agua, que poco a poco se acostumbra a su nueva situación. Gotaro pasa del frío más frío a la calidez más tierna, sin olvidar el misterio por el camino.


PROS
  • De la típica peli de "chica conoce a chico" con toques de comedia de enredo pasa a un relato desgarrador.
  • La prota me gusta. Es una mujer de recursos. 
  • El prota también. No es la clase de "héroe romántico" a lo Pretty Woman propio de estas historias.
  • Una peli tranquila e intimista, cuyos personajes (y rarezas) te enganchan desde el principio.
  • Esos paisajes impresionantes.
  • La muerte de Hiromitsu Tachibana es totalmente inesperada y una completa bofetada en la cara.
  • La escena en la que Sandy mete el cuerpo de Hiromitsu en la furgoneta. Podría parecer muy absurdo verla forcejear, pero no. No lo es.


CONTRAS
  • Qué manía de no querer llamar por el móvil.
  • Qué horror vivir en Australia. No sólo el calor y los interminables desiertos. También te hace falta un puñetero helicóptero o 5 horas de coche para moverte de una ciudad a otra y la burocracia es todavía peor.
  • El misterio de los pantalones pornosos: ¿tabú contra el felpudo de la Colette, rollo raro japo, simbología de cambio de roles, mantener el PG -13, combinar el olor del japonés con el de la australiana...? No hay respuesta.
  • ¿Porque qué no se convierten en gambas mutantes con la solana que cae?


Nota final: 8

domingo, 28 de febrero de 2016

Libro: Pabellón de mujeres

No conozco a la señora Pearl S. Buck. Pero según la contraportada, va sobre un montón de tías encerradas en el mismo sitio, la rara cultura china, una concubina, combates de reglas y la víspera de la Segunda Guerra Mundial. Esto hay que leerlo.



Oh, y hay una peli. Habrá que echarle un vistazo cuando la termine.

LA HISTORIA

Madame Wu se ha hecho mayor. Es decir, acaba de cumplir 40 años. La casa entera decide celebrar su cumpleaños por todo lo alto. La primera visita que recibe, aparte de la de su criada (que la viste y todo eso) y la de su mejor amiga, la sra. Kang, es la de la Pequeña Hermana, una monja que se pasa la vida intentando convertir a la gente. Sí, imagínate la versión china de los Testigos de Jehová.

La versión occidental de Madame Wu y Ying.
Excepto que Ying es una borde
Tras un guateque que avergonzaría a las bacanales romanas (pero con estilo, porque esta es una casa de bien, aunque la gente pote por comer demasiado), Madame Wu se reúne con su hijo y heredero, Liangmo. En ese momento, le cuenta que ha decidido buscarle una concubina a su esposo, el señor Wu. Por supuesto, la reacción de la casa, la familia y los criados es la de "¿pero qué coño haces?". 

Y nosotros también nos hemos quedado igual, porque por un lado está el hecho de que pese a la misoginia, al sistema patriarcal, la cultura china más rancia tradicional y todo eso, está clarísimo que Madame Wu es la que lleva los pantalones, la que maneja todo, la que se niega a dar un paso atrás en la gestión ante sus herederos, su palabra es ley y encima es súper guapa, súper inteligente y súper pro. El Padrino en versión amable. 

El señor Wu al principio pone un poco de resistencia, pero al final acepta la idea de su esposa. Como para no aceptarla, chochete nuevo, más joven y bonito. Madame Wu abandona la habitación y se traslada a otra propia. Madame Wu se reúne con varios parientes más, comentando la idea de que no es justo que las mujeres se pudran a los cuarenta y los hombres sigan vigorosos como el primer día. Y es por fin que nos enteramos del motivo de su decisión: no quiere más críos siendo tan vieja y, además, está un poquito aburrida del señor Wu y su rutina. Con la excusa de la contemplación, mejorar su mente y expandir sus horizontes, tiene intención de encasquetarle las tareas conyugales a la concubina para hacer cosas que no ha hecho nunca antes y explorarse a sí misma como mujer. Vamos, que ha cumplido con su papel social y está harta.

El párrafo anterior, por supuesto, dicho con palabras más bonitas y elegantes.

Su primer paso es contratar con Liu Ma, una alcahueta profesional. Una vez acordado el asunto, se cuela en la biblioteca a leer "libros prohibidos", después de 24 años de sequía. ¿En serio, chata, has tardado tanto en querer abrir tu mente? Ughhhhh. Sobra decir que Madame Wu está encantada de la vida porque oh, shock, le gusta leer y aprender esas cosas. Al tiempo, recuerda una conversación que tuvo con su suegro, el Viejo Caballero, en sus días previos al matrimonio. La conversación es la versión resumida de "mi niño es más tonto que una piedra, pero quiero que tú seas el cerebro y que no te lleves ningún mérito".
Referencia obligatoria a Mulan

Liu Ma le trae a la casa a una campesina huérfana que, por no tener, no tiene ni nombre. A Madame Wu le gusta la chavala y se la queda, regalándole el nombre de Ch'iuming, "otoño luminoso". Ella será la luz que ilumine el otoño del señor Wu.

Mientras prepara a Ch'iuming para meterla en la cama del señor Wu (como también tiene horchata en las venas, Ch'iuming dice que sí a todo), Madame Wu acuerda con la señora Kang la boda de su tercer hijo con su hija Linyi. ¿Seguro que quieres meter al cani de tu hijo con la fantasía sexual de tu marido? Detalles. Juntas deciden que para que le guste a Linyi, que es una chica moderna, Fengmo debe ser moderno también. Y no hay nada más moderno que aprender un lengua extranjera.

El elegido resulta ser el hermano André, un señor súper alto, súper masculino y súper poderoso (a juicio de Madame Wu, que es verlo y mojar las bragas de seda) que es uno de esos sacerdotes misioneros que tanto pululaban por ahí. El hermano empieza a darle clases a Fengmo, que ya está más que dispuesto para casarse con Linyi. Vamos, lo que pasa con todos los adolescentes, diles que no hagan algo y al nene le falta tiempo para cortejar a Linyi.

Por su parte, Ch'iuming se ha integrado de forma total en las dinámicas de la casa. Se queda preñada y a Madame Wu le entran celos, pero se recompone porque, al fin y al cabo, era para eso para lo que la ha traído a la casa. También, porque tras su conversación con el señor Wu (el tío está súper orgulloso de ser tan macho), comprende y acepta que nunca ha amado verdaderamente al señor Wu. Entre esto y las chispas que saltaron con el hermano André, se ve venir un romance a lo Titanic.

Todo esto queda un poco en segundo plano por la muerte de la Vieja Dama (que incluye un exorcismo XD) y la boda de Fengmo y Linyi. La armonía se empieza a romper: Fengmo y Linyi no se aguantan, Rulan y Tsemo tampoco, y la solución es separarlos a todos. Tsemo se larga al extranjero (¿qué coño es eso? Porque llaman Shanghai "extranjero". Creo que este es un país anglosajón). Lo que tienen los matrimonios de conveniencia. También Madame Wu tiene una especie de viaje astral (creo que fue alguna clase de embolia cerebral) y descubre las maravillas del universo.

Viaje astral de Madame Wu
Sí, yo también me quedé así. La verdad es que parece que se metió un chute de algo.

Posteriormente, Madame Wu descubre que el señor Wu se va de putas a las casas de flores. Vaya con el tipo, y parecía una mosquita muerta. ¿No tienes bastante con la esposa y la concubina, majo?

La señora Kang se pone de parto y Madame Wu, como es una mujer con los ovarios cuadrados, mete las manos en el chirri de su amiga y saca el bebé muerto. A su regreso, se dedica a enseñar a Linyi y Rulan cómo ser buenas esposas. La verdad es que no paro de preguntarme a qué se dedican estas señoras ricas. Porque tampoco hacen lo que hacen el resto de mujeres, oséase, limpiar y criar hijos. ¿A darse paseos por el patio?

Madame Wu mete finalmente en la casa a Jasmine, la puta jovencísima preñada de la que el señor Wu está enamorado, pero enamorado de verdad. La Madame la instruye también a ser una esposa. Y todo es arcoiris y unicornios.

Ahora estoy más que segura que se chuta algo. Será la pipa del señor Wu, que esparce magia por la casa, porque si no, no me lo explico.

La desgracia llega de la mano de la Banda Verde, una especie de mafia local. Matan al padre André. Madame Wu está destrozada y se da cuenta de que estaba enamorada del padre André. Se repone (algo así. Empieza a tener visiones celestiales de André que le indican qué hacer) y decide hacerse cargo de las niñas huérfanas de André. Se las lleva a casa y decide cuidar de ellas y educarlas.
Mola tener varios km de casa
y la pasta saliéndote de las orejas

Las cosas se tranquilizan un tiempo, y Tsemo regresa a casa... para marcharse y morir a las pocas horas en un accidente de avión. Coño, qué telenovelero ha sido esto. Pero como de todas las tragedias sale algo bueno, Rulan y Ch'iuming se hacen amigas. Por otro lado, Madame Wu ya no es tan amiga de la señora Kang, porque es más tonta y pobre que ella.

Pasan los años. Yenmo se va a vivir al campo, el señor Wu se ha vuelto fofo e idiota, su nueva esposa está contenta, la Pequeña Hermana Hsia y la señora Kang han muerto (puede que por obesidad mórbida), Fengmo regresa del extranjero y le cuenta a su madre que ha tenido un rollo con una yanki, pero que ha vuelto y el deber es el deber. Llega la idea providencial: Fengmo, Linyi, Rulan la viuda y Ch'iuming se van al pueblo a crear escuelas y a educar a esos pobres paletos analfabetos. Tsemo se cabrea porque está alterando el status quo y los campesinos ya no pueden ser estafados (pone la excusa de que los administradores se quedan sin trabajo, o algo así), pero como que nos da igual, esa es la excusa que da. La cosa se arregla cuando llegan a un acuerdo: Fengmo seguirá con sus escuelas pero no enseñará a los mayores de 40.

Madame Wu sigue teniendo visiones de André, que ahora viene con Technicolor incorporado y sonido Dolby Surround, porque le cuenta cosas como que viene de Venecia. Finalmente, en la casa se presentan dos personas muy importantes: el sobrino de André y la madre de Ch'iuming a recogerla. La abandonó porque era la 3º hija que tenía y los chinos son monstruos crueles y sin alma que abandonan niñas, y la opción que tenía era matarla, pero ella y su marido querían ser mejores que los chinos normales se arrepienten. Se produce un reencuentro lacrimógeno y Madame Wu piensa que André seguirá vivo en su recuerdo eternamente.


PERSONAJES

Ailien Wu. Como una diosa inalcanzable y omnipresente, se dedica a gobernar la casa. Motivaciones cuanto menos, curiosas.

El señor Wu. Esposo de la anterior, niño de mamá, con horchata en las venas y bastante cortito.

La Vieja Dama. Abuela de la casa, madre del señor Wu. No estoy segura de si está en sus cabales o si aprovecha su condición de vieja para hacer lo que le sale del higo.

Meichen Kang. La mejor amiga de Madame Wu. Parece una de estas cuñadas mezclada con esas señoras que toman el fresco en tumbonas de playa en mitad de la calle.

Pequeña Hermana Hsia. Una guiri monja. Una niñata cuarentona solterona tan cerrada de mente y obtusa como los de Hazte Oír.

Liangmo. Hijo mayor y heredero. Un niño de mamá en toda regla que ha salido totalmente a su padre.

Meng. Esposa de Liangmo. Su único objetivo en la vida es parir y hacer feliz a Liangmo. Tiene la personalidad y profundidad de una persiana.

Tsemo. El segundo hijo del matrimonio Wu. Se fue a estudiar fuera, así que tiene menos horchata en las venas. Muere de forma totalmente inesperada.

Rulan. Esposa de Tsemo. Moderna, seguidora del incipiente comunismo, dice lo que piensa y en general, no te hace sentir estancada en el pasado. Rehace su vida de forma muy satisfactoria tras la viudedad.

Fengmo. El tercer hijo y el menos querido. Es el niño malo de la casa y sabe que su madre pasa bastante de él.

Yenmo. El cuarto hijo. Es un crío que le gusta vivir en el campo. Hace su sueño realidad y se convierte en campesino. Estos ricos son raros.

Linyi. Hija de la señora Kang, la animadora de la casa. El señor Wu se la quiere zumbar, se nota a leguas.

Liu Ma. Vieja y ex prostituta en sus años mozos, se dedica a vender carne esposas por catálogo y encargo a las familias pudientes. Es un hacha y me sorprende que todavía no se haya forrado.

Ch'iuming. La concubina dulce y virtuosa. Siguiendo totalmente el ejemplo de Cenicienta, la encontraron abandonada en una muralla, envuelta en sedas bastante caras. Una campesina se la quedó, con el objetivo de criarla para que se convirtiera en la esposa de su hijo. El hijo muere, la campesina se harta y vende a la niña a Liu Ma, que la lleva con Madame Wu.

Hermano André. Culto, multilingüe, de pasado misterioso y explorador, la tensión sexual con Madame Wu salta de inmediato, pese a que comparten muy pocas escenas.


PROS
  • Un vistazo fascinante a la cultura feudal china, en tiempos precomunistas.
  • Mujeres apañándoselas en un sistema heteropatriarcal increíblemente inflexible. Y sin llamarse zorras las unas a las otras o empuñando espadas.
  • Un plantel amplísimo de personajes muy bien definidos.
  • Esos detalles rarunos de los chinos que gustan descubrir, página tras página.
  • Al ser una cultura y unos valores tan diferentes a los nuestros, no tienes ni la menor idea de cómo acabará esto.
  • Gracias al Cielo, Madame Wu y el padre André no se enrollan.

CONTRAS
  • Qué cultura más seca tienen los chinos. Los criados son muebles, los hijos propiedades de sus padres, la gente rica es venerada por la gente pobre, la gente pobre se compra como quien se compra una lámpara del Ikea y todos están de acuerdo y felices con este sistema. Qué soplo de aire fresco es Rulan, que presenta la modernidad.
  • Es tan extranjero que te cuesta empatizar un poco con los personajes. Con algunos no llegas a hacerlo, aunque te pique la curiosidad saber cómo acaban.
  • Este libro sacará la vena feminazi (sí, por si no tenéis neuronas y no pilláis que el feminismo no es el contrario del machismo, sino las hembristas, y feminazi es hembrista) que llevas dentro. Te entran ganas de aparezca el partido comunista y mate con sus ideas revolucionarias a todos, hombres, mujeres, y sistema antiguo. Repito, el comunismo queda bien. Se recomienda fervientemente tomarse una tila antes de empezar a leer. Vas a leer violencia estructural contra las mujeres en todas las formas habidas y por haber, y sumisión y resignación femenina por todos lados, así como creencias estúpidas, """medicina""" sin fundamentos científicos, mitos y doctrinas, horóscopos y todas esas mierdas de la ola New Age.
  • Los problemas de la casa son un poco como los de Downton Abbey: se monta un lío de la hostia por cosas como que la esposa sea un par de años más vieja que el marido o que alguien se sienta en la silla que no le corresponde.
  • Me corta un poco el rollo la Madame Wu esta. Es que es taaaaan perfecta y sabia y al mismo tiempo comete unos errores taaaaaan estúpidos...
  • Ese rollo de André el fantasmita con Madame Wu da un poco de mal rollo. Tú, que has sido tan independiente... ¿ahora necesitas un tío para consultarle cualquier chorrada? ¬¬
  • Me fastidia que Rulan y Ch'iuming no se enrollaran. Aquí pegaba una relación lésbica. Cuánto potencial desperdiciado.
  • El final. Demasiado rápido, absurdo, abierto y telenovelero al mismo tiempo.

Nota final: 6


lunes, 15 de febrero de 2016

Película: La criatura de hielo

Un análisis en tiempo real de la peli del sábado pasado, otra de esas maravillas de producción propia del canal SyFy. Mala de cojones. Ni siquiera fue digna de salir en Antena 3, salió en Neox. Eso sí, vas a descojonarte con tantas americanadas, chorradas, clichés de los malos, actuaciones digamos que decentes (qué, hay que reconocérselo, los actores lo intentan) y lagartos hechos por ordenador que son aberraciones estilísticas.

Cualquier parecido con la realidad
es pura coincidencia

LA HISTORIA

La cosa empieza con un concurso de meadas entre dos camioneros. Ah, que los protas son camioneros. Dos de ellos, de los que no pillé el nombre (llamémoslo el prota y el amigo) se ofrecen para llevar un cargamento de explosivos. Sospecho que los explosivos serán importantes más tarde. Primer insulto sexista: llamarlos señoritas (a un grupo obviamente masculino y muy de machos). Argh.

Al viaje se les une una tía, que es una doctora de medioambiente o analista o algo, y todos se quedan a cuadros porque resulta que la tía no es una autoestopista o un simple chocho para que se enrolle con quien quiera que sea el prota, que tiene cerebro, eh.

Pasamos a una explotación minera. Los tíos se ponen a excavar... y... sale un lagarto del agujero.

Un lagarto que parece un dinosaurio.

Que sí, que es un lagarto
El bicho, una aberración que podrías hacer con tu portátil y un programa de edición de vídeo, empieza a comerse extras y los pocos que tienen diálogos se atrincheran en un contenedor. Allí, el esquimal de turno les cuenta casualmente la historia del bicho, que vive bajo tierra y se alimenta de humanos. Sigo sin pillar el nombre del bicho, así que lo llamaré bicho o lagarto, según como me dé el volunto. Matan a un tío y el esquimal se esconde bajo una manta de papel de aluminio.

Ahhh, que es una manta termal.

Tras varias bromitas tipo "mira qué guay soy" y "mira qué triste estoy, que soy viudo", el prota, la tía y el amigo en otro camión, llegan a una especie de lago. Como el dinero y el contrato valen más que la vida, se lanzan sobre el hielo, pero milagrosamente consiguen salir. Que por cierto, vaya mierda de sujeción que tienen los trastos, ¿es que nadie les ha enseñado sobre la importancia de asegurar la carga? ¡Si lo sé hasta yo!

Llegan a la explotación minera o lo que mierdas sea eso, para encontrarse que Quentin Tarantino ha grabado su última película allí. Aparece el inuit, que sigue escondido bajo su mantita protectora de papel de aluminio. El inuit les cuenta sobre el monstruo y convenientemente, aparece el lagarto gigante.

Escuchan uno de los camiones y corren hacia ellos, para descubrir que uno de los tíos no estaba muerto. Llamémosle a ese tío el marine, porque tiene el mismo aspecto, actitud y actor de doblaje que todos los marines en estas pelis. Consiguen huir, tras la clásica escena de "yo le distraigo". En un camión quedan el prota, la tía y el inuit, y en el otro el amigo y el marine. Eso creo, a veces confundo al prota y al amigo. El amigo tiene más carisma en pantalla, todo hay que decirlo.

El amigo, la tía y el prota
"Los camioneros no abandonan a los camioneros". LOL. Inserta aquí a los Village People. El bicho sale tras ellos y se come al inuit. Para colmo, se prende fuego a la parte trasera del camión, así que no queda otra que evacuarlo mientras siguen en marcha. Sale una de esas escenas de salto en paralelo. La tía lo consigue, pero el prota (Jack, se llama Jack) salta y se cae a la carretera. La tía gime y se lamenta como si no le hubiera conocido hace un par de horas. Como si los datos de ser la única tía, que se montara en el camión del prota y descubrir que está con un viudo no fueran suficientes pistas para suponer que se enrollarán al final... El marine le pregunta, y bien justificadamente, que cómo coño se ha subido a la parte de arriba del camión. Detalles.

Llegan a un sitio seguro. Más o menos, porque no sé en qué cabeza pensante cabe que sea buena idea estar sobre un lago congelado, pero bueno. El marine y la tía tienen una breve conversación en la que el marine se lamenta por haber dejado a sus hombres atrás... y muere de repente porque aparece el bicho a sus pies XD.

El bicho se lanza a su persecución, pero se lían a tocar la bocina y huye. Se bajan para desenganchar la caja (me gusta que sea a la tía a la que se le ocurra que pueden desenganchar eso congelado girando el camión bruscamente, en vez de dos camioneros con experiencia) y el lagarto aparece de nuevo.

Mira su carita de satisfacción cuando te mata
Vaya con el bicho, parece Terminator.

Se esconden sepultándose en la nieve y empiezan a caminar por las estepas, empezando a sufrir los efectos de la hipotermia. 

"Busca la fuerza para continuar". Muajajaja.

Conversación íntima entre la parejita de por qué estás aquí y eso. Joer, la actriz casi podría ser la hija del prota. O eso, o tiene una cara muy aniñada.

El grupo llega a casa de unos viejos, con el segundo insulto sexista (nenaza). Argh. Se calientan y extrañamente cierran las cortinas. Para qué ver al bicho por adelantado. La radio no funciona, fantástico. Y mola que estos abuelos puedan pedir un helicóptero. La abuela la historia del bicho cuando se lo mencionan y otra vez vuelven a soltar lo de "naahhh, eso son leyendas". Como ese de esperar, el bicho aparece. Deciden salir de allí e intentar ir a la camioneta del abuelo, pero esperan al alba, para contar con el calor del sol.

Pero si están en Canadá. Allí no existe el sol.

Conversación de tías sobre la tía está enamorada y la abuela comentando lo sexy y majo que era su marido.

1) No pasa el test Bechdel.
2) No es el puto momento para hablar de tíos. Hablad del bicho que os va a matar, o de la gente que ha muerto, o qué hacer a continuación.
3) Viendo el panorama y en lo que se convirtió el abuelo Romeo, el lesbianismo y la soltería son opciones interesantes a considerar.

Conversación íntima entre el prota y la tía. Obviamente, la tía tuvo que elegir entre un tío y su carrera. Porque es imposible tenerlo todo. Aplaudo que haya elegido la carrera, de todos modos. Intentan subirse a la camioneta, pero no lo consiguen y se cargan al abuelo. Se veía venir, tantas frases bonitas sobre él... Hiere a Jack y el bicho vuelve a desaparecer. Desde luego, qué bicho más inconsistente, le gusta aparecer y desaparecer como el Team Rocket. La abuela sale corriendo (?) a buscar los restos del abuelo. Los otros dos meten al prota en la casa.

"Tranquilo, sabe lo que hace". Sí, mato lagartos prehistóricos con una escopeta todos los días.
"Tengo que salir a ayudarlo". Sí, hazlo, señor herido que casi no puede ni moverse.

El prota sale a buscar a la abuela y llevan el cadáver a la casa. Pero la abuela muere atravesada por la cola del bicho. Muajajajaja.

El amigo se carga al bicho clavándole por fin su palo mágico. Sí, el palo con cuchillo que ha construido un rato antes. Salen de la casa y el bicho se lleva al amigo con la clásica escena de "No te dejaré/No te lo permitiré/Tenemos que irnos.

Como todo vehículo en medio de la nada, la camioneta tiene poca gasolina. Qué poco previsor era el abuelo. El prota y la tía salen de la camioneta y se acercan al surtidor de gasolina que hay ahí (????) y le prenden fuego al bicho. 

"¿Crees que ha terminado?"
"Sí. Ha terminado."

Parten juntos hacia el horizonte. Destino: Seattle. Se escucha un helicóptero lejano.

Fin.

PERSONAJES

Como que paso hasta de poner sus nombres. El prota, la tía, el amigo del prota, el marine, el inuit y los abuelos son los pocos que tienen algo de relevancia. 


PROS

  • Los paisajes son espectaculares (si te va el rollo nevado, claro, pero por ahí hay incluso algunos planos con atardeceres bastante impresionantes).
  • Es tan absurda, plagada de estereotipos y clichés que te ríes. Y mucho. Mírala con unos cuantos chupitos encima y el colega que hace chistes malos.
  • Los actores son profesionales y se les nota el interés y el intento de mantener la dignidad, pese al guión. No puede decirse lo mismo de algunos ganadores de Oscar que hay por ahí.


CONTRAS

  • Los efectos especiales, el maquillaje, los actores, la idea, el guión, en definitiva: TODO.

Nota: 4, por las risas

sábado, 13 de febrero de 2016

Serie: Y no quedó ninguno (And there were none)

La BBC One nos ha presentado en tres capítulos por fin, por fin, la adaptación definitiva de una de las novelas de la reina del misterio. Estamos hablando, por supuesto, de Diez negritos/Diez pequeños indios/Y no quedó ninguno de Agatha Christie. ¿Y qué mejor que unos británicos para adaptar algo británico?


Así que embarquémonos en esta maravillosa versión literaria de Saw, con un elenco de primera, unas actuaciones de escándalo, una banda sonora inquietante, un ambiente opresivo y un guión magistral. Y para los que hayáis visto otras adaptaciones, en las que -con la excepción de la versión rusa-, todas son con final feliz... Sí, en esta el final es el de la novela.

Spoiler: muere gente.

LA HISTORIA

Capítulo 1

Vale, son a hora por capítulo. Los títulos de crédito muestran a Diez Soldaditos (o lo que suponemos que son, maldito arte abstracto) que hacen pedazos para formar la casa y la isla, con el texto del poema superpuesto y una música chunga. Es una imagen bastante sugestiva.

Empezamos con unas escenas metafísicas de un futuro flashback en una playa, para regresar brutalmente a la realidad. Vera acaba de ser contratada como secretaria para un misterioso señor U. N. Owen. Para ello, deberá trasladarse a la isla donde vive, junto con otros siete personajes de lo más variopinto que, bien convocados por Owen, bien por su esposa por diferentes razones, también acaban ahí.

Lo siguiente que vemos es el inicio de una grabación sonora en un estudio.

Y lo tercero, es cómo los personajes llegan a la isla, por tren o por coche propio. Allí, son recogidos por los Rogers, el mayordomo y la criada, respectivamente, y llevados a sus respectivas habitaciones para una cena especial. A la isla, conocida como "la isla del soldado", sólo puede llegarse en barco desde el continente, sólo hay una casa (la del la familia Owen) y carece de teléfono. Ah, sí, el tiempo está gris y parece que va a pasar un huracán, Philip Lombard es un baboso que mira demasiado fijamente para la época y la cuerda de la persiana tiene forma de horca.

Seguro que las cosas van a salir bien.
¿Recuerdas a la vieja que mató
un gato  en la calle 104/24?

En todas las habitaciones, hay un poema colgado en la pared. Lo estáis adivinando, el de los Diez Soldaditos, una antigua canción infantil.

Los invitados se dedican a hacer tiempo hasta la hora de la cena, y para entonces ya tenemos a nuestra selección de hijoputas particular. Vera, los criados, el doctor y el juez todavía no han hecho nada odioso (bueno, los criados tienen la costumbre de tirar restos de comida por el acantilado, pero no creo que los ecologistas sean tan tiquismiquis), aunque seguro que será cuestión de tiempo. Y es a mitad de la cena cuando empieza el meollo del asunto: se escucha una grabación que no contiene los Éxitos del Verano de Posguerra, precisamente:
¡Damas y caballeros! Silencio, por favor. Se les acusa de los siguientes cargos:
Edward George Armstrong, por el asesinato de Louisa Mary Clees.
Emily Caroline Brent, por el asesinato de Beatrice Taylor.
William Henry Blore, por el asesinato de James Stephen Landor.
Vera Elizabeth Claythorne, por el asesinato de Cyril Ogilvie Hamilton.
Philip Lombard, por el asesinato de 21 hombres, miembros de una tribu del este de África.
John Gordon MacArthur, por el asesinato de Henry Richmond.
Anthony James Marston, por el asesinato de John y Lucy Coombes.
Lawrence John Wargrave, por el asesinato de Edward Seton.
Thomas y Ethel Rogers, por el asesinato de Jennifer Brady.
Acusados... ¿Cómo se declaran?
Con dos cojones magnéticos.

La grabación está en la sala inferior. Obviamente, el primero en ser culpado es el sr. Rogers, ya que él la puso siguiendo las instrucciones del misterioso señor Owen. Según él, había sido "un juego preparado para la cena". La sra. Rogers se desmaya por la impresión y mientras la dejan dormir en su habitación, el resto se dedica a sacar los cuchillos unos contra otros. Para empezar, Blore está allí fingiendo que se llama Davis. Le contrataron para "investigar".

El mayordomo dice que la sra. Brady era la vieja que él y su esposa estaban cuidando, que se les murió. Mentira, un flashback nos deja bastante claro que él la mató y ella lo encubrió. Al doctor Armstrong se le murió una paciente. Al coronel se le murió un oficial en el cumplimiento de su deber. A Vera se le ahogó por accidente el crío que estaba a su cargo, aunque intentara rescatarlo (suyo era el flashback del principio). Philip era un mercenario que saqueó una aldea africana por los diamantes. Tony Marston es un cafre al volante y se cargó a dos críos.

Y el susodicho le pega un trago a su gintonic y muere en el acto, dejando el regazo de Vera bien rebozadito en sangre.

Ríete tú de Lord Grantham y su úlcera alienígena 
de El Exorcista 
El chaval (una muerte de la que sinceramente, nos alegramos bastante, porque era bastante gilipollas) ha sido obviamente asesinado. La noche transcurre y tenemos una pesadilla del doctor con su paciente muerta. Rogers lo despierta para confirmar lo que todos suponemos: la sra. Rogers también ha sido asesinada. 

Por el pasillo se encuentra con Vera, que le informa que, de los diez soldaditos verdes (o algo así, parecen esculpidos por Picasso) que había adornando la mesa durante la cena, sólo quedan ocho. El capítulo cierra con un flashback de Vera en la playa, donde vemos que el crío era repelente como él solo y que ella pierde las bragas por su tito Hugo, y al coronel McArthur hablando con Philip sobre lo aislados que están y la mierda que se van a comer a partir de ahora.

Capítulo 2

El segundo capítulo comienza con un "previamente en..." y los títulos de crédito. El grupo está reunido. Vera señala que las muertes se corresponden con lo acontecido del poema y el doctor Armstrong le suelta el equivalente cuarentero a "loca feminazi". Vera se levanta y vacía el contenido de la maleta del doctor, y éste hace lo mismo con la de ella. Se están empezando a poner histéricos, chachi.

Tenemos otra escena más de Vera "siento haber matado a ese crío" y Philip "maté negros #YOLO" y otra del mayordomo tirando tripas al jardín; antes de pasar al flashback del coronel McArthur. El tipo estaba en una trinchera y encuentra una carta de amor de su mujer a su mejor amigo. McArthur le vuela los sesos por la espalda a su excolegui.

Philip lanza la idea de que el asesino es uno de ellos, que en la isla hay muchos sitios donde esconderse. Blore sale a investigar con él mientras el resto prepara las maletas. El doctor tiene mono y resulta que es un alcohólico.

Discrepo con Philip. La isla es como el islote Perejil

Philip y Blore recorren la isla sin encontrar nada, pero eh, que Blore se gana el apodo de Gordi (Tubbs) XD pero en realidad al parecer es por un actor de la época. Flashback de Blore: mató a patadas en la celda al tío ese, que era gay. Vaya con los colegas, a este paso el único inocente de momento es el doctor, que no se cargó a su paciente a mala idea. El equipo investigador + el doctor Armstrong acoplado tienen una de esas escenas de "ah, el asesino está en... pero no".

Vera habla con el coronel, que le cuenta la trágica muerte de su esposa. Regresa a la casa y se pone a hacer macramé con la señora Brent, junto al juez Wargrave, que se echa la siesta al sol. Ya lo sabéis, los pasatiempos perfectos para esos días en los que un asesino maníaco te tiene en su lista. La señora Brent, además de una abuela ultra religiosa, es una zorra sin alma. Le cuenta que tuvo una criada. Se quedó preñada, la echó a la calle y la chica se suicidó. Todo esto mediante un flashback en el que yo juraría que hay mucho subtexto erótico-pedofílico, pero a lo mejor estoy meando fuera del tiesto.

La señora Brent encuentra más tarde el cuerpo del coronel, al que le han reventado la cabeza con... ¿una tubería? ¿Un telescopio? Bueh, que captáis la idea. Vera descubre que sólo quedan 7 soldaditos en la mesa, e intenta llegar a la isla a nado. Chica lista, si el marinero no viene a vosotros con el bote, vosotros... El juez la detiene (¿cómo? ¡Si es un abuelete cojo con bastón!) y se la lleva a la casa. Blore revela a todos que Philip tiene un arma, y pasamos al miniflashback de Philip: fue contratado expresamente por si las cosas salen de control. Así descubren que fueron todos convocados a través del sr. Morris (el tío del principio) y su secretaria, desde el mismo sitio, el Soho de Londres. El juez es el que descubre también que U. N. Owen es Unknown, es decir, "desconocido". Por si había alguna duda.

Se van a la cama y la paranoia empieza a cernerse sobre los invitados... hasta que son despertados por el doctor Armstrong, usando el gong para anunciar la cena. Ha encontrado el cadáver de Rogers asesinado en la leñera. Armstrong se alía con el juez mientras los otros dejan el cuerpo arriba. Vera lleva el té a la señora Brent. Sale, comprueba que quedan 5 soldaditos y convoca a todos usando el gong. La señora Brent tiene un abrecartas clavado en el cuello.
Una obra de arte

Y Philip ha perdido la pistola. Se organiza un registro a lo bestia, en el que, aparte de no aparecer la pistola, todos nuestros protas se quedan tapándose con toallas y se masca la tensión sexual entre Vera y Philip. Obviamente, no la encuentran. Porque está escondida en el interior de un oso polar decorativo.

Capítulo 3

"Previamente en" y títulos de crédito. El grupo está más paranoico. Flashback de Vera, que nos muestra que el tito Hugo era pobre. El juez Wargrave cuenta cómo su supuesto asesinato era culpable, aunque convenciera al jurado de lo contrario por su cara bonita.

Vera se desmaya en su cuarto atacada por una mano que sale del lavabo. Sí, lo que leéis. Más trocito de flashback, que va por entregas, como las historias de Dickens. Todo es una paranoia suya, obviamente. Tras descubrir el asesinato del juez, hacen lo que todo grupo de supervivientes hace en estas situaciones de supervivencia extrema: montan una rave. Sí, tenían que romper la regla nº 1 para sobrevivir en una peli de terror.

Este blog quiere mantener
el sistema PEGI 12
La rave nos sirve para que Vera y Philip follen (2º regla rota de supervivencia en una peli de terror: no se folla)  y descubrir el flashback entero de Blore. Que sí, que mató al tío. Blore ve cómo el doctor Armstrong sale de la casa. ¡Él es el asesino! Despierta a los dos tortolitos y se lleva a Philip con él para perseguirlo. Vera se encierra en su cuarto (3º regla: no te separes del grupo, tocado y hundido) y vemos más flashback. Está en el hospital tras la muerte del niño y su novio, el tito Hugo, rompe con ella. De vuelta al presente, Blore admite su culpabilidad. Los tres que quedan deciden hacer una hoguera en la playa (¡a buenas horas!). Y... vuelven a separarse. Blore no viene.

Philip y Vera encuentran el cadáver de Blore "comido" por el oso-alfombra. Vuelven a la playa, para encontrarse el cadáver del doctor Armstrong. En un descuido, Vera le roba la pistola a Philip y lo mata. Vemos por fin su flashback entero: convenció a Cyril para que se bañara y luego fingió que iba a rescatarlo. Una vez muerto el crío, la herencia pasaría a su novio Hugo. Toooma ya.

A Vera se le cruzan los cables del todo y vuelve a la casa, donde el fantasma del niño la espera. Se prepara para colgarse en ese gancho tan bonito que nos han enseñado varias veces a lo largo de la miniserie y cuando está a punto... Aparece el juez Wargrave.

El puto amo.

El juez no se recuperó de su cáncer terminal, y en vez de morirse en un hospital como todos los viejos, decide reunir a nueve asesinos que hubieran escapado de la justicia. Planificó las muertes una a una y preparó todo el escenario. Vera intenta desesperadamente que le perdone y cargarle el muerto a Philip (el muerto, jeje, ¿lo pilláis?), pero el juez la deja colgando del gancho. Finalmente, baja al piso inferior y se suicida de un disparo, dejando un bonito misterio para la posteridad.

PERSONAJES 

Hay diferencias bastante importantes entre los personajes y sus motivaciones. Además, en esta versión, el poema son "Diez Soldaditos", pero como paso tres mierdas de lo políticamente correcto, os pongo el original: Diez negritos. Que empiece la escabechina.

Tony Marston (Douglas Booth) 
Diez negritos se fueron a cenar, uno se asfixió y quedaron nueve.

De Romeo pasa al niño rico mimado más engreído y amoral que existe. Irónicamente, el que transmite vida por todos los poros es el primero que muere. Douglas no pasará a la historia de la actuación ni siquiera con su cara bonita, pero rezuma energía y entusiasmo y encima te alegras de que muera. En el libro, Marston no es adicto a la coca, pero como que nos da igual.


Ethel Rogers (Anna Maxwell Martin)
Nueve negritos estuvieron despiertos hasta muy tarde, uno se quedó dormido y entonces quedaron ocho.

Me da mucha penita. Dentro de lo malo, era lo mejor, lo suyo fue sólo encubrimiento y encima es una mujer maltratada. Maxwell le da un bienvenido aire de asquete y rancio al personaje. En el libro muere bebiendo brandy, en la miniserie tomando medicina como una niña buena.


General McArthur (Sam Neill)
Ocho negritos viajaron por Devon, uno dijo que se quedaría allí y quedaron siete.

Y se quedó. Sam Neill pasa de arqueólogo dinosauril a cura, funcionando también como general. En el libro mata al amante enviándolo a las trincheras, aquí lo hace a sangre fría. En la miniserie lo matan con un telescopio (era un telescopio, según Wikipedia), en el libro nunca se llega a saber qué arma utilizaron, pero parece que fue un salvavidas XD. Mejor el telescopio.

Thomas Rogers (Noah Taylor)
Siete negritos cortaron leña; uno se cortó en dos y quedaron seis.

Me pregunto si Agatha Christie intentó hacer una ironía sobre el tema de las clases con él y su esposa. En vez de preocuparse por su pellejo, siguen currando hasta la muerte y encima, de forma impecable. Qué vida más triste. El mayordomo estirado resulta ser un asesino sin escrúpulos. Y sin cambiar apenas la cara. Taylor cumple de sobra. En el libro asesina a la vieja quitándole las pastis, aquí la asfixia. El hacha clavada también cambia de sitio, del estómago a la cabeza. Da igual, sigue siendo una carnicería.

Emily Brent (Miranda Richardson)
Seis negritos jugaron con una colmena, una abeja picó a uno de ellos y quedaron cinco.

Menos agradable que tu abuela pero tan religiosa como ella. Richardson clava todas y cada una de las expresiones de "vieja ruin que resulta ser diabólica". En el libro muere por una aguja hipodérmica del doctor clavada en el cuello, aquí con sus agujas de ganchillo. Y la chica muere ahogándose y no tirándose a las vías del tren. Supongo que este cambio vino porque ya había un ahogado en la historia.

Juez Wargrave (Charles Dance)
Cinco negritos estudiaron Derecho, uno se hizo magistrado y quedaron cuatro.

Magistrado efectivo, artista, conocedor de la naturaleza humana, sádico y racional con un complejo de Dios que no puede con él. Su forma de ver el mundo en blanco y negro son los que motivan el juego de asesinatos. Su legado no será ni resuelto ni olvidado. Una araña que es la auténtica depredadora de la casa. Es Charles Dance, ¿alguna queja? En el libro, Seyton mató a una vieja para quedarse con su dinero, en la miniserie es un asesino en serie. Y tienen un encuentro cara a cara en la horca que nunca existió (en ningún momento se dice que el juez coma palomitas mientras mira ahorcados, pero bueno). También es algo diferente al final del libro: Wargrave regresa a su habitación para morir y explica su juego de asesinatos en una carta lanzada al mar, que fue encontrada por unos pescadores, aquí se sienta a ver tranquilamente cómo Vera muere antes de suicidarse. La versión extendida se agradece, porque estamos hablando de Charles Dance.

Doctor Armstrong (Toby Stephens)
Cuatro negritos fueron al mar, un arenque rojo se tragó a uno y quedaron tres.

O una pista falsa o trampa, que es la otra acepción de "arenque rojo" (red herring). El único personaje que no cambia en nada en ambas versiones. El doctor Brazo Fuerte tiene tembleques en la mano y muere tirado en el campo. Otro que también lo peta con su constante angustia, sus temblores y su mansplaining.


Detective Blore (Burn Gorman)
Tres negritos pasearon por el zoo, un gran oso atacó a uno y quedaron dos.

Qué cabronazo. Pero Gorman es tan bueno que durante su confesión casi le perdonas. Casi. En el libro cometió perjurio y envió a la cárcel a un hombre inocente que murió, sólo por un ascenso. Ya que matas, apunta más alto, tío. Aquí es un homófobo patea maricas... que bailó un vals con el doctor. ¿Subtexto? ¿Hipocresía? La muerte también es algo diferente: en el libro lo matan golpeándolo con un reloj con forma de oso, aquí lo apuñalan y luego le echan por encima la alfombra. Ah, leed esto por si no pilláis la ironía de los gays y los osos.

Philip Lombard (Aiden Turner)
Dos negritos se sentaron al sol, uno de ellos se tostó y sólo quedó uno.

Otro cabronazo que se pasa la vida pinchando a la gente y, al menos, se jacta de no ser un hipócrita. La presencia de Turner en pantalla, que ahora está de moda, es impresionante. Y no sólo por su tableta. En el libro, abandona a los africanos en mitad de la selva sin comida con ese sentido blanco imperialista de "a los indígenas les mola la muerte, son sus costumbres, hay que respetarlas", aquí lo hace por diamantes. Tampoco se enrolla con Vera, pero podemos pasar esto por alto con esa química que tienen en pantalla.

Vera Claythorne (Maeve Dermody)
Un negrito quedó sólo, se ahorcó y no quedó... ninguno.

En el libro se ahorca sin llegar a conocer la identidad de U. N. Owen, pero con esa pedazo de escena final se perdona todos los cambios habidos y por haber. Siempre nos quedará la duda sobre si estaba histérica o sobre si formaba parte de su máscara. Dermody nos regala una actuación impecable que pasa sutilmente pasa de chica enamorada, a matrona, a tímida culpable, a seductora, a asesina despiadada, a loca del coño, a criatura despreciable. Un regalo para nuestras retinas. Y encima, los labios de rojo putón le sientan de escándalo. ¿Habéis visto qué estilazo lleva a la playa? 

PROS
  • Los cambios en el orden de los acontecimientos, nimios, o ver las escenas en lugar de "X me dijo..." enriquecen el conjunto y añaden profundidad y matices a los personajes.
  • La atmósfera en general.
  • La escenografía, cámara, paisajes y música.
  • Las conversaciones individuales entre personajes, en vez de estar en grupo debatiendo quién es el asesino, las conversaciones nos permiten acceder a sus trasfondos y personalidades.
  • Las escenas introductorias de los personajes: al tiempo que se escriben y envían las cartas, se nos van presentando de forma intercalada a los futuros cadáveres, mientras hacen algo que los caracteriza para llegar a la isla. Así los tenemos perfectamente definidos tanto físicamente como psicológicamente, y apenas han pasado 10 minutos de metraje. El 99,9% de las películas de terror/misterio debería aprender de esta introducción.
  • La escena de Blore cagando y todos descojonándose histéricos.
  • El duelo final entre el juez Wargrave y Vera. En la novela, se ahorca sin más y, posteriormente, unos pescadores encuentran una carta en una botella. La carta es la confesión de Wargrave sobre cómo y por qué hizo el crimen. En la miniserie, tenemos un maravilloso duelo actoral entre Dance y Maeve Dermody, uno siendo frío de cojones y la otra luchando por respirar y mostrando su verdadera naturaleza. 
  • Maeve Dermody, Charles Dance, Aiden Turner y Burn Gorman.
  • Los abdominales de Aiden Turner. Ahora entiendo por qué Tumblr explotó el día del estreno. Es más, durante su entrevista con el señor Morris, la secretaria estaba literalmente babeando a su espalda XD.

CONTRAS
  • Algunos de los cambios (comentados en las fichas de los personajes) no les veo justificación alguna. Y otros pequeños detalles, como ambientar la historia tras la Segunda Guerra Mundial (en el libro fue tras la Primera), la manía de alimentar a las gaviotas con restos de tripas, o que no se realizara una búsqueda por la isla justo después de los primeros asesinatos, sino mucho después.
  • Y algunos de los cambios introducidos en los crímenes cometidos, alteran por completo las motivaciones de los personajes, haciéndolos más blancos o negros. En la novela, su culpabilidad o inocencia se deja ambigua hasta llegar a la última página.
  • ¿Por qué se introduce tan rápido la revelación del asesinato de la sra. Brady? Así nos dejan demasiado claro desde el principio que, pese a las apariencias, está claro que todos son culpables de una u otra forma, bien por homicidio a sangre fría, por encubrimiento, por omisión de socorro o por accidente.
  • La fiesta pastillera queda un poco fuera de lugar.
  • Deberían haber leído el poema en voz alta al principio y al completo. Es inquietante y ominoso. Leyendo la novela, iba constantemente a la página del susodicho para tratar de averiguar cómo iba a morir el siguiente.
  • No me lo toméis a mal, pero, irónicamente, Charles Dance fue Jigsaw y Tywin Lannister. Es como poner a Sean Bean en el elenco y decir "este muere".

Bonus: cero instinto de supervivencia

Sigo sin entender por qué Vera guardó el bañador rojo, si tan malos recuerdos le trae siempre. Y encima de lana, eso estira. Tampoco entiendo cómo no cogieron maderas y construido una balsa. El continente no está tan lejos. O prenderle fuego a la casa, para que acuda alguien a rescatarlos al ver el humo y las llamas. ¡Más interés por la vida, gente!

Nota: Damas y caballeros, este blog se enorgullece de presentar el primer sobresaliente de su historia. Un 10 como una catedral.