lunes, 27 de abril de 2015

Libro: La hija del Nilo

Hoy toca un tocho histórico. Juntar en una novela a Cleopatra y a Julio César siempre funciona. Y quien no ha oído hablar de ellos, se merece una pirámide metida por donde nunca luce el sol.


A Javier Negrete no lo conocía de antes, veremos a ver. Según la Wikipedia, a este señor le mola la fantasía y la historia y tiene un montón de cositas relacionadas con el Imperio Romano. Como los romanos molan un águila y parte de otra, pues eso.

LA HISTORIA

Parte I

La cosa empieza bien. Tras unas cuantas páginas haciéndonos el recorrido de la dinastía de los Ptolomeo (tó lo meo), Egipto se encuentra sumida en el caos político.

Empezamos con Neferptah, la abuela de Cleopatra, una abuela de armas tomar. Para más referencias, léase la Condesa viuda de Grantham. Berenice, la faraona actual, quiere asesinar a sus nietos y claro, ella no puede dejar que pase esto.

Ajenas a todo, Cleopatra, de 15 añitos (15, años, tiene mi amoooor~~) duerme con su hermana Arsínoe. Cleo ya es la espabilada que la Historia conocería, Arsínoe es una bomba sexual de 13 años. Hay dos hermanos pequeños más, Ptolomeo de 7, que tiene toda la pinta de convertirse en el Joffrey egipcio de su época, y Ptolomeo Junior (qué poca imaginación tienen los faraones, por favor) apodado Maidión.

Los cuatro acuden a ver a su abuela, que está en un ritual para conseguir una crecida del Nilo. Hay una sequía que ríete tú de las de Almería. Como Cleo sigue virgen y sin bebés, los dioses se han cabreado y han secado el río para que los pobres pardillos inocentes que los veneran se mueran de hambre. Lo típico con los dioses.

Para los catetos: escarabeo = piedra
mágica con forma de escarabajo
Neferptah les hace un regalito especial a cada uno. Cleo recibe un escarabeo, augurándole que será reina y que deberá unirse a un dios en la tierra. Llamando a César en 3, 2, 1... Ah, sí, también está por ahí Sosígenes, un griego muy listo que será el mentor de Cleopatra.

Cleo ha tenido un sueño en el que se baña en el río Nilo. Convence a su hermana y se escapan de noche para bañarse en él, llevándose consigo a su eunuco, Apolodoro. Las chicas se bañan en bolingas en el río (sin erótico resultado) y regresan a palacio.

Allí, a Cleo le da una premonición de éstas y va a ver a su abuela, para encontrársela envenenada en la cama. Horemhotep, sacerdote de Ptah y tío de la susodicha, aparece para matarla. Apolodoro, como buen caballero de brillante armadura, aparece y la salva. Cleo y sus hermanos huyen del palacio, clamando venganza.

En el puerto, el grupito se encuentran con Aquilas, hombre de confianza de la familia real y Marco Antonio, que les dice que Berenice ha sido derrocada y que Cleopatra ahora es reina asociada de su padre. Pues vale. ¡Viva la endogamia!

Parte II

Pasamos ahora a Julio César, que ahora está en plena campaña de militar contra Pompeyo, antiguo amigo y mentor de César. Resulta que en la República también están puteados con su juego de tronos particular, y claro, qué mejor forma de resolver los problemas a los que la interminable burocracia no llega que partiéndose la jeta en mitad del campo.

César está rodeado de los una serie de personajillos: Menéstor, liberto al servicio de César y afeitabarbas particular y León, un capitán de barco que los lleva de viaje. 

Volvemos a Alejandría, donde Cleopatra le coge cada vez más asco a su hermano Ptolomeo (tó lo peto), que quiere llevársela al huerto. Auletes, el padre de los hermanitos, ha muerto. Coño, que han pasado 7 años. ¿Y esto? Sigamos. Es lo que tiene tardar un mes para ir al pueblo de al lado, supongo. 

Cleopatra ha estado entrenando para ser reina. No le va mal del todo, aunque para decirlo de forma fina, Cleo es demasiado inocente para este mundo. Además, Egipto sigue pasándolo putas con el tema de la sequía. Egipto está siendo acosada además por los gabinianos, unos hinchas ultras de Roma que sólo sirven para tocar las narices a los alejandrinos. Esto es mala suerte y lo demás son tonterías.

Cleo va a ver a Sosígenes, con el que ha estrechado lazos. Estando en su laboratorio particular, aparece Ptolomeo (tó lo quiero) con unos esbirros e intenta violar a Cleo. Como siempre, Apolodoro aparece y lo detiene. No se carga a Ptolomeo (tó lo cago), desgraciadamente para nosotros, pero sí a los otros esbirros. El niñato de los cojones huye, y Cleo decide ir a la guerra. Chan chan chan cháaaaan.

Parte III

Introduce algo de Two Steps from Hell a todo trapo
Campaña de César en Dirraquio, y luego en Farsalia. De esta parte lo único que voy a rescatar es la conversación con Pompeyo en lo alto de una colina, intentando conseguir una tregua y algunos personajillos que salen por ahí: Casio Esceva, el Terminator legionario; Tito Furio, otro soldado que sale por ahí y Claudio Nerón, el lameculos oficial. Se suceden así larguíiiiiiisimos movimientos de tropas. Menudo truño.

Me explico: que sí, todo muy bien documentado, lo que hará que los historiadores se corran en sus gafapastas, pero...
  1. He venido por las aventuras fantásticas, no para que me sueltes a palo seco un manual de historia militar. ¿Y las conspiraciones? ¿Y la emoción? 
  2. La prosa. De alguna manera, el autor ha conseguido que varias carnicerías y una persecución por media nación se conviertan en el último informe del BOE.
  3. Salvo Casio Esceva (me hace gracia cómo se saca un palo del ojo como si nada), los personajes son jodidamente planos e intrascendentes. César apenas interactúa con ellos. Dales algo de vidilla, hombre.
  4. ¿No se supone que la historia va de Cleopatra y/o su posterior encuentro con ella? ¿Cómo es posible que un tercio o más de la novela esté dedicado exclusivamente a estas batallitas?
  5. Cuéntame algo del día a día. La gracia de las novelas históricas es precisamente esa: imaginar cómo era la vida de los habitantes en aquella época. En la parte de Cleopatra, te sumerges en la sociedad egipcia y sus rituales. Vamos, que te imaginas a los personajes con sus túnicas, el kohl y demás... Aquí César y su rutina son entidades etéreas e incorpóreas. Lo único que te imaginas es a Menéstor depilando a Julio. Y te puedes dar con un canto en los dientes. No me hace falta que te tires 20 párrafos para describirme el paisaje como hace Tolkien, o 20 párrafos para los banquetes o la heráldica de George R. R. Martin, pero cuéntame un poco sobre los personajes que tienes ahí. Qué hacen, qué sienten, qué rutina diaria tienen...
Mientras, en Menfis, Cleo consigue el apoyo monetario de su primo Pasheremptah. En Petra, consigue el apoyo de Malik, tras un pequeño complot de su hermano Avdat, al que tiene que envenenar. Otro fallo. Podría haber habido una interesantísima mini trama política aquí, en vez de ventilárselo en un capítulo. Mal. 

Cleo encuentra haciendo el perrito a Arsínoe con Ganímedes, su eunuco (al que no le han cortado la parte útil). Cleo se enfada y decide casarla con Malik para conseguir su apoyo. Arsínoe le coge manía. Bitch alert.

Parte IV

César sigue con sus batallitas. Le mete un palizón a Pompeyo, que sale huyendo. César parte en su busca. Siguiente.

Parte V

Cleo continúa su viaje en busca de apoyos. Pompeyo llega a Pelusio, donde es traicionado por Aquilas, general y mano derecha de Ptolomeo (tó lo veo). Mientras, Cleo manda espiar los barquitos de César, para ver con qué llega. 

César llega a Alejandría y se acopla como buen okupa en el palacio real. Se entera de la muerte de Pompeyo, y como es natural, coge el berrinche de padre y muy señor mío. Obviamente, Ptolomeo (tó lo creo) quería ponerlo de su lado en su guerra contra Cleopatra, pero se lleva un chasco.

Parte VI

Chicos, así es cómo conocí
a vuestra madre
Y finalmente, César consigue el mítico encuentro con Cleopatra. La moza sale de un saco de pescado, en vez de la clásica alfombra, pero bueno.

Cleo y él tienen unos cuantos piques, como dónde sentarse y a qué altura, pero son encantadores. Según el testamento de Auletes, Egipto queda a manos de Roma, dejando al cargo a César y Pompeyo como guardianes, y a Ptolomeo (tó lo deseo) y su hermana Cleo como regentes. Cleo acepta el testamento de su padre, con la condición de no casarse ni parir a los hijos de su hermano. No le iba el rollo Targy/Lannister de "cuanto más primo, más me arrimo", no. 

Su hermanito del alma, que acaba de llegar, acepta la condición (ya tiene a Arsínoe para zumbársela) y juntos, deciden parar la guerra y licenciar a sus respectivos ejércitos.

César se hace un tour turístico por Alejandría. Pone la excusa de ver el famoso faro, pero se nota a la legua que está planeando algo. Ve a lo lejos las tropas de Ptolomeo (a la pubertad no llego), que vienen en barca con no muy buenas intenciones. 

Como tampoco las tiene Arsínoe. Lo visita de noche, mostrándole una carta firmada por Auletes en la que cuenta que Cleo lo envenenó, y que es una zorra y una víbora y una mala pécora. César no cae en la trampa (ni en las tetas) de Arsínoe y la manda a tomar viento.

Cleo ve salir a su hermana, como en toda buena telenovela le entran los celos y se marcha a ver a Sosígenes, que sigue en su laboratorio. Estando allí con Apolodoro, ven cómo los soldados de César le prenden fuego al puerto, cargándose al ejército de Ptolomeo (tó lo trampeo). César ha montado un banquete para reunir a los hermanos (y de paso, derrocar al prepúber). Al ver que Cleo no aparece, sale a buscarla. La rescata del incendio y de los soldados de su hermano que todavía están por ahí y se la trinca en un palacete.

La última escena nos muestra cómo el Nilo tiene una crecida, lo que augura un buen reinado para nuestra Cleo. Me alegro por ti y por los orgasmos a los que llegaste la noche anterior.


PERSONAJES

Échale un vistazo a la Wikipedia, anda. Total, los únicos que no existieron fuera de la imaginación del autor fueron León y Tito Furio.

Cleopatra VII

Lista, con iniciativa y los tiene bien plantados. Aunque peque de ingenua e inocente, va aprendiendo, Hasta el punto de llevar veneno escondido en sus anillos, para lo que pueda pasar. A través de sus ojos vemos la decadencia de los Lágidas y su imperio. Cuando lees lo que la historia le tiene deparado, pues... Sí, su nariz también sale.


Ptolomeo XIII

De verdad, es Joffrey con el añadido de grasiento, borracho y sobón. Qué pena que no muriera de forma horrible.



Arsínoe IV

Pivón promiscuo y muy zorrón, La frialdad con la que traiciona a su hermana y el hecho de que iniciara a su hermanito en los placeres del amor a los siete años, la convierte en, probablemente, uno de los personajes más depravados y psicópatas de la historia. La reconstrucción facial de los forenses no le hace justicia.

Cayo Julio César

El amo del mundo y el estratega de los estrategas. Mujeriego y disciplinado, va sobradísimo, pero teniendo en cuenta que lo merece y el poderío de Roma que tiene detrás, se lo perdonamos.

Hay también una lista de consejeros y asesores varios, como Aquilas, Marco Antonio (que está bastante macizo), Potino y otros sirvientes como Apolodoro, Carmión o Menéstor pero como están por ahí y no nos dicen mucho, pues pasamos.


PROS

  • Cleopatra y César son alucinantes.
  • Las pullitas intelectuales entre la parejita y entre Sosígenes con cualquiera de la parejita son muy entretenidos.
  • Ptolomeo y Arsínoe también están muy bien representados.
  • Los secundarios y terciarios caen simpáticos, sin más.
  • Algunas escenas sobresalen: el encuentro entre la parejita, la muerte de la abuelita, cualquier cosa en la que salgan Ptolomeo y Arsínoe...
  • La exhaustiva documentación de los aspectos de la vida diaria de la vida militar.
  • La exhaustiva documentación de los aspectos de la vida diaria de la vida cotidiana.
  • El conflicto presentado es interesantísimo (la decadencia de la dinastía faraónica y del propio Egipto -el mundo viejo- contra el poder de Roma y sus cónsules -el mundo nuevo-).


CONTRAS
  • Lo poco explotados que están los secundarios.
  • ¿Tienes a Pompeyo el Grande y a Marco Antonio y no los usas?
  • Lo poco explotada que está la vida cotidiana en general.
  • Las aburridísimas campañas de César. Joder, si le quitamos eso, el libro se quedaría a la mitad fácilmente.
  • Tiene pinta de haber una continuación. Aunque cuenta con un final "cerrado", te quedas con ganas de más.
  • Conociendo al autor, esa continuación llegará dentro de mucho, pero que mucho tiempo.


Nota final: 6,5

PD: Mirad la chorradita que acabo de encontrar. Eso es documentarse y lo demás son tonterías.


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